Un nuevo incidente violento en el sur del Líbano ha cobrado la vida de un reservista de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y ha dejado a otros nueve uniformados con diversas lesiones. De acuerdo con el reporte oficial emitido por las autoridades castrenses israelíes, la tragedia ocurrió durante el desarrollo de misiones operativas en territorio libanés.
La víctima mortal ha sido identificada como el sargento primero de la reserva Lidor Porat. El militar, de 31 años, formaba parte del Batallón 7106 de la Brigada Regional “Hiram”. El deceso se produjo cuando la unidad en la que se encontraba fue impactada por la detonación de un artefacto explosivo.
Detalles del incidente y estado de los heridos
El balance médico compartido por las FDI indica que, además del fallecimiento de Porat, la explosión dejó a un militar en estado de gravedad, mientras que cuatro soldados presentan heridas de consideración moderada y otros cuatro sufrieron lesiones leves. Todos los afectados fueron evacuados de inmediato a centros hospitalarios para su debida atención, tras lo cual se procedió a notificar a sus respectivos familiares.
Las investigaciones preliminares sugieren que el suceso fue provocado por una carga explosiva instalada previamente en la zona, la cual se activó al momento en que un vehículo de ingeniería militar transitaba por el lugar. Es importante destacar que el área donde ocurrió el estallido se encuentra bajo control israelí, en el contexto del alto el fuego que se mantiene activo.

Como respuesta inmediata a la detonación, las tropas israelíes ejecutaron una ofensiva dirigida a diversos objetivos estratégicos en las cercanías. Actualmente, se mantiene abierta una investigación para esclarecer los pormenores del ataque, el cual se registra durante la tregua de diez días acordada entre las partes, vigente desde el viernes anterior. No obstante, el ejército libanés ha emitido declaraciones señalando supuestas transgresiones a dicho pacto por parte de Israel.
Bajas adicionales en el frente sur
Previo a este evento, el comando militar de Israel ratificó el fallecimiento del sargento mayor de la reserva Barak Kalfon, de 48 años. Kalfon perdió la vida durante una incursión militar en la zona meridional de Líbano. Este incidente también resultó en heridas para otros tres combatientes: dos con diagnóstico de gravedad moderada y uno con lesiones leves.
Con estas recientes pérdidas, la cifra oficial de militares israelíes fallecidos en suelo libanés se eleva a 14 desde que se dio inicio a la ofensiva en dicha región. El sargento Kalfon, quien residía en la localidad de Adi, prestaba sus servicios en la 226.ª Brigada.

El fallecimiento de Kalfon ocurrió el pasado viernes, mientras integrantes del batallón 7056 efectuaban labores de inspección en búsqueda de armamento dentro de una edificación situada en Jibin, en el sector occidental del sur libanés. Durante el registro, se produjo una detonación accidental que causó su muerte y dejó heridos a sus acompañantes.
Las honras fúnebres del sargento mayor se llevarán a cabo este domingo 19 de abril en el camposanto de Adi. Por petición expresa de sus allegados, la ceremonia se realizará de forma privada y sin presencia de medios de comunicación.
“El sargento mayor (en la reserva) Barak Kalfon luchó valientemente y cayó en el sur del Líbano”
Esas fueron las palabras del primer ministro Benjamin Netanyahu, quien manifestó su pesar y extendió sus condolencias a la familia del caído en representación de la nación.

Situación de seguridad y contexto regional
En lo que respecta a la seguridad interna en Israel, las sirenas de alerta antiaérea han permanecido en silencio por más de 24 horas desde que se formalizó la tregua con el Líbano. La última notificación sonora se reportó en la madrugada del viernes cerca de la frontera, aunque posteriormente se confirmó que se trató de una falsa alarma.
Este panorama de relativa calma contrasta con el periodo de alta tensión vivido desde el 28 de febrero, inicio de las hostilidades con Irán. Desde esa fecha, Israel ha sido blanco constante de proyectiles, vehículos aéreos no tripulados y misiles provenientes de territorio iraní, así como de ataques perpetrados por Hezbollah desde Líbano y el grupo huti desde Yemen.
Hasta el momento en que entró en vigor el cese al fuego el viernes pasado, las agresiones eran constantes, con Hezbollah manteniendo la presión militar hasta el último minuto. Esta situación forzó la activación recurrente de protocolos de emergencia en urbes principales como Tel Aviv y Jerusalén, obligando a los ciudadanos a permanecer en búnkeres y zonas de refugio durante prolongadas jornadas.
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