El firmamento nocturno del mes de abril se prepara para recibir a las Líridas, una de las lluvias de meteoros más esperadas del año. Según reportes de la agencia AP News, este evento astronómico alcanzará su punto máximo de actividad entre el martes 21 y el miércoles 22 de abril de 2026. Este fenómeno, que impacta con mayor fuerza en el hemisferio norte, es sumamente valorado por la comunidad científica debido a su antigüedad y la regularidad con la que permite analizar los fragmentos de cometas que entran en contacto con la atmósfera de la Tierra.
De acuerdo con las previsiones de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), la observación durante el año 2026 contará con condiciones favorables. Esto se debe a que la luna en cuarto menguante se ocultará antes de que inicie el periodo de mayor intensidad, garantizando cielos oscuros y una visibilidad optimizada. Por su parte, la American Meteor Society (AMS) estima que, en condiciones ideales, la frecuencia de meteoros será de entre 10 y 20 por hora, aunque este número podría verse afectado por la contaminación lumínica local y el estado del clima.
Históricamente, las Líridas se encuentran entre los eventos celestes más antiguos de los que se tiene registro, con crónicas que se remontan a más de 2.500 años en regiones como China y Grecia. El origen de este espectáculo se da cuando nuestro planeta atraviesa la estela de escombros dejada por el cometa Thatcher (C/1861 G1), un proceso que ocurre puntualmente cada mes de abril, según detallan expertos de la NASA y la plataforma EarthSky.
¿Cuál es el mejor momento para ver las Líridas en 2026?
La ventana ideal para la observación será la madrugada del miércoles 22 de abril. Los expertos recomiendan estar atentos especialmente después de la medianoche y en las horas previas al alba. La NASA explica que el punto radiante de las Líridas se sitúa en la constelación de Lyra, la cual se eleva de forma prominente en el hemisferio norte. En contraste, los observadores en el hemisferio sur experimentarán una intensidad menor debido a que el radiante se mantiene a baja altura respecto al horizonte.
Para una experiencia exitosa, la American Meteor Society aconseja buscar sitios retirados de las luces urbanas y permitir que la visión se ajuste a la penumbra durante al menos 30 minutos.
“Evite mirar dispositivos electrónicos durante la espera para no perder capacidad de percepción de los meteoros menos brillantes”
, enfatizó Lisa Will, especialista en astronomía del San Diego City College, en declaraciones citadas por AP News.

El trasfondo histórico y científico del fenómeno
La relevancia histórica de las Líridas es notable; los primeros reportes datan del año 687 a.C. en registros chinos, según informa EarthSky. El cuerpo progenitor de esta lluvia, el cometa Thatcher, posee un periodo orbital de 415 años. Aunque este objeto solo se aproxima a la vecindad terrestre una vez cada varios siglos, la Tierra intercepta su rastro de partículas anualmente.
A pesar de que la actividad suele ser constante, la NASA recuerda que se han documentado incrementos sorpresivos, como sucedió en 1982, cuando se contabilizaron hasta 90 meteoros por hora en Estados Unidos. Estos eventos permiten a organizaciones como la American Meteor Society ejecutar campañas de monitoreo para profundizar en el conocimiento sobre cómo los restos cometarios interactúan con nuestra atmósfera.
Características distintivas de las Líridas
Una de las particularidades de esta lluvia es la celeridad de sus partículas, las cuales impactan la atmósfera a una velocidad de 49 kilómetros por segundo (30 millas por segundo). Estos fragmentos suelen generar estelas luminosas persistentes y, ocasionalmente, producen bólidos, que son meteoros excepcionalmente brillantes.
Aunque el radiante se localiza cerca de la estrella Vega en la constelación de Lyra, la American Meteor Society aclara que no es indispensable mirar fijamente hacia ese punto, ya que los meteoros pueden aparecer y recorrer cualquier sector de la bóveda celeste.
Recomendaciones para una observación óptima este año
El factor determinante para 2026 es el ciclo lunar. La NASA destaca que, con solo un 27% de iluminación, la luna no interferirá con el pico del evento al ocultarse temprano. Esto minimiza el resplandor natural y permite detectar una mayor cantidad de meteoros.
Para disfrutar del evento, se sugiere:
- Ubicarse en espacios abiertos sin obstrucciones en el horizonte.
- Llevar mantas o sillas reclinables para observar con comodidad.
- Prescindir de telescopios o binoculares, ya que limitan el campo de visión necesario.
“Las mejores condiciones se logran en áreas rurales, lejos de la iluminación urbana y con cielo despejado”
, señaló la NASA en su guía astronómica anual, recalcando que la adaptación de la vista es crucial para notar los destellos de menor magnitud.

Vínculo entre el cometa Thatcher y las estrellas fugaces
El cometa Thatcher (C/1861 G1) fue identificado por primera vez en 1861. Posee una órbita marcadamente elíptica que lo lleva a rodear al Sol cada 415 años. Su última visita fue en el siglo XIX, pero su legado permanece en la estela de polvo que la Tierra cruza cada abril.
Maria Valdes, investigadora de la School of the Art Institute of Chicago, comentó para AP News:
“Vemos el cometa Thatcher una vez cada 415 años. Sin embargo, atravesamos los granos que ha dejado a su paso todos los años en la misma época”.
Expectativas de frecuencia y factores de visibilidad
Las proyecciones oficiales de la NASA y la American Meteor Society sitúan el promedio en 10 a 20 meteoros por hora bajo condiciones de oscuridad total. No obstante, factores como la nubosidad y la ubicación geográfica pueden alterar esta cifra. La media global estimada por la NASA es de 15 meteoros por hora.
Desde EarthSky se reitera que, para los habitantes del hemisferio sur, las expectativas deben ser moderadas, pues la posición del radiante limita la cantidad de meteoros visibles en comparación con latitudes norteñas.
Próximos eventos en el calendario astronómico
Tras la conclusión de las Líridas, los aficionados a la astronomía podrán esperar las Eta Acuáridas a inicios de mayo. Este fenómeno, derivado del famoso cometa Halley, es conocido por su alta velocidad y su excelente visibilidad en el hemisferio sur. Ambos eventos son considerados por la NASA y la AMS como los hitos más relevantes del segundo trimestre del año.

Importancia científica y seguridad
Más allá de ser un atractivo visual, las Líridas ofrecen una plataforma para la divulgación educativa y la investigación. Instituciones de prestigio fomentan su observación para recolectar datos técnicos sobre la atmósfera terrestre.
Es importante recalcar que este fenómeno no representa ningún peligro para la población o las telecomunicaciones, dado que los restos espaciales son diminutos y se desintegran por completo antes de tocar tierra. Se trata, en esencia, de una de las experiencias científicas más democráticas y accesibles del calendario anual.
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