El mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, dejó claro este sábado que el cerco a los terminales portuarios de Irán no cesará a menos que se concrete un acuerdo de paz con Teherán. Asimismo, el jefe de Estado lanzó una advertencia sobre la posibilidad de no renovar el cese al fuego que tiene previsto concluir el próximo miércoles de la semana entrante.
Por su parte, las autoridades del régimen de Irán informaron sobre una presunta reapertura del estrecho de Ormuz luego de que se estableciera la tregua entre Israel y el Líbano. No obstante, desde territorio iraní se alertó que el paso marítimo podría ser clausurado nuevamente si las fuerzas militares estadounidenses persisten en el bloqueo regional.
“Tal vez no lo extienda, pero el bloqueo se mantendrá. Desafortunadamente, tendremos que empezar a lanzar bombas de nuevo”
Así lo manifestó Trump a los comunicadores que lo acompañaban en el Air Force One, al ser cuestionado sobre la vigencia de la tregua. Al ser interrogado sobre la viabilidad de un pacto definitivo, el presidente señaló:
“Ya se enterarán. Simplemente creo que es algo que debería suceder… Creo que sucederá. Ya veremos qué pasa”
. Agregó además que, pocos minutos antes, recibió actualizaciones positivas sobre la situación en el Medio Oriente respecto a la relación con el país persa.

Tensiones en las negociaciones de Islamabad
A pesar del optimismo presidencial, existen brechas significativas entre Washington y Teherán. Estas discrepancias no pudieron resolverse tras las 21 horas de diálogos indirectos llevados a cabo en Islamabad, la capital de Pakistán, durante la semana anterior.
Durante el trayecto en el avión presidencial, Trump detalló que las conversaciones continúan durante el fin de semana.
“Estamos negociando durante el fin de semana… Espero que las cosas vayan bien. Muchas de estas cosas han sido negociadas y acordadas… Lo principal es que Irán no tendrá un arma nuclear. No se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear, y eso prevalece sobre todo lo demás”
, puntualizó el mandatario.
El líder estadounidense también mencionó que Irán se habría comprometido a no cobrar aranceles o “peajes” a las embarcaciones que naveguen por el estrecho de Ormuz, refiriéndose a una propuesta que surgió en mesas de negociación previas sobre la paz en la región.
Respecto al destino del uranio enriquecido, Trump fue tajante ante la pregunta de una periodista:
“Si no lo hacemos (un acuerdo), lo conseguiremos en una forma diferente, en una forma mucho más hostil. Pero en cualquier caso, lo conseguiremos”
.

Recuperación de material nuclear
Previamente, el mandatario indicó que su gobierno colaborará con el régimen para extraer el material nuclear y trasladarlo a suelo norteamericano. En una entrevista por vía telefónica, el presidente afirmó que entrarán a territorio iraní con maquinaria pesada para realizar excavaciones y llevar el material de vuelta a Estados Unidos.
Estas acciones se centrarían en el denominado “polvo nuclear” resultante de los ataques ejecutados por Estados Unidos e Israel contra infraestructuras nucleares en junio del año pasado. Trump prevé que estas labores de recuperación inicien en el corto plazo.
La reacción de las autoridades iraníes no tardó en llegar. Esmaeil Baqaei, vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores, desmintió cualquier pacto para entregar el uranio a una nación extranjera.
“El uranio enriquecido de Irán no va a ser transferido a ningún lugar”
, sentenció Baqaei en la televisión estatal. El funcionario aclaró que este tema nunca formó parte de las negociaciones recientes, las cuales se han enfocado exclusivamente en detener el conflicto bélico.

Esta contradicción pública resalta la tensión sobre el programa nuclear de Irán. Según datos de la OIEA, antes de la ofensiva de junio de 2025, el país contaba con cerca de 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%. Actualmente, el organismo internacional no tiene acceso a las plantas afectadas para realizar inspecciones presenciales.
Rafael Grossi, quien encabeza el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), alertó que la situación actual supone un peligro sin precedentes para la paz global. En declaraciones para The Economist, el diplomático recordó que antes de la “guerra de doce días” de 2025, se mantenía un control estricto.
“No sabemos ahora, y por eso necesitamos volver”
, expresó el pasado miércoles.

Finalmente, Grossi acotó que, aunque técnicamente el uranio debería permanecer en su ubicación original, es imperativo realizar una verificación física de los precintos de seguridad colocados en junio del año pasado en las instalaciones nucleares iraníes.
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