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Nueva ruta para perder peso: ¿Es prescindible la hormona GLP-1?

Con fecha del viernes 17 de abril de 2026, una innovadora línea de investigación en el ámbito de la salud metabólica está desafiando uno de los paradigmas más asentados sobre los fármacos para adelgazar. La premisa central del estudio cuestiona si realmente es indispensable el uso de la hormona GLP-1 para alcanzar una reducción de peso significativa.

Según un artículo publicado el pasado 15 de abril en la prestigiosa revista científica Molecular Metabolism, un equipo de especialistas evaluó un nuevo fármaco que prescinde del GLP-1 para enfocarse en la interacción de otras dos hormonas clave: el GIP y el glucagón.

Los resultados preliminares, fundamentados en ensayos con ratones, ratas y monos, plantean que este abordaje terapéutico podría propiciar una pérdida de masa corporal similar, o incluso superior, a la que ofrecen los tratamientos basados en GLP-1.

Un cambio de visión: ‘Suma por resta’

Richard DiMarchi, coautor de la investigación y docente de química en la Universidad de Indiana en Bloomington, manifestó que el equipo inicialmente se sintió atraído por el rol determinante que juega el GLP-1. No obstante, el experto subrayó que los medicamentos que actúan sobre dicha hormona suelen acarrear efectos secundarios notables, tales como náuseas y vómitos.

Dichas reacciones adversas actúan como un limitante clínico, puesto que restringen la cantidad de fármaco que un paciente puede tolerar. Este nuevo método propone una estrategia que los científicos denominan «suma por resta». Según explicó el profesor DiMarchi, este concepto implica que

«realmente estás llegando a algo superior al quitar algo»

, eliminando por completo al GLP-1 de la ecuación.

Evidencias en modelos animales

Para comprobar esta teoría, los investigadores desarrollaron diversos protocolos experimentales:

  • En un ensayo, se suministró un fármaco de tipo triple-G a ratones modificados genéticamente para carecer de receptores de GLP-1. Los animales mostraron una pérdida de peso equivalente a la de sujetos normales, particularmente al aplicar dosis más altas.
  • En otra prueba, el uso conjunto de un fármaco dirigido al GIP y otro al glucagón demostró una efectividad superior a la de cada hormona por separado, lo que sugiere una sinergia para reducir el apetito.

Los datos indican que este fármaco experimental, al enfocarse en el GIP y el glucagón, no solo logra reducir el consumo de alimentos, sino que también podría potenciar la quema de energía del organismo. Dependiendo de la dosificación, los resultados en animales igualaron o superaron a los tratamientos que se comercializan actualmente.

Seguridad y comparativa clínica

Respecto a la seguridad del compuesto, los estudios realizados en monos mostraron que los sujetos toleraban dosis elevadas sin presentar signos de malestar. Este hallazgo contrasta con fármacos existentes, como Zepbound, cuyas dosis más altas no pudieron ser toleradas por los animales en las pruebas comparativas.

A pesar del optimismo, los expertos recuerdan que los éxitos en laboratorio con animales no siempre se trasladan de forma idéntica a los seres humanos. Además, se destaca que los fármacos de GLP-1 poseen beneficios probados para la salud del corazón, una cualidad que estos nuevos compuestos experimentales aún deben demostrar.

Randy Seeley, director del Centro de Investigación de la Obesidad en Nutrición de Michigan y revisor de estos hallazgos, describió la información como «útil e impresionante». Para el especialista, este enfoque representa

«una forma novedosa de ver el sistema»

metabólico y abre nuevas puertas para el tratamiento de la obesidad.

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