El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha manifestado este viernes su total disposición para recibir a la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado. El mandatario aclaró que, si bien el encuentro no se ha concretado aún, se debe exclusivamente a la voluntad de la política venezolana, subrayando que se sentirá «encantado» de entablar un diálogo con ella en el momento en que la Nobel de la Paz lo considere pertinente.
Un diálogo pendiente en Madrid
Durante una comparecencia ante los medios en Barcelona, celebrada tras una cumbre bilateral con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, Sánchez confirmó que se le planteó formalmente a Machado la posibilidad de una reunión durante su estancia en territorio español. Sin embargo, el presidente lamentó que «desgraciadamente» la cita no se haya dado todavía porque la dirigente opositora «ha considerado que no era oportuno» por ahora.
A pesar de esto, el jefe del Ejecutivo reafirmó su compromiso de apertura absoluta:
«estaré encantado de poder reunirse con ella cuando ella tenga la oportunidad y el placer de querer reunirse conmigo»
. Cabe destacar que la agenda actual de María Corina Machado en la capital española contempla acercamientos con otras figuras políticas, específicamente con el representante del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal.
Compromiso con la oposición venezolana
Sánchez enfatizó que el Palacio de la Moncloa mantiene sus puertas abiertas para recibir a todos los referentes de la disidencia. Recordó que esta postura se ha materializado previamente en reuniones con figuras como Edmundo González —reconocido por la oposición como el mandatario electo tras los últimos comicios— y Leopoldo López.
En relación con estos líderes que residen actualmente en España tras salir de su país con mediación del Gobierno, el presidente defendió la «política humanista» de su administración. Destacó que el asilo otorgado responde a una «política de reconocimiento de derechos de refugiados a personas que, por desgracia, han sido perseguidas allí».
Postura diplomática ante la crisis actual
Sobre el panorama político en Venezuela, marcado por los eventos del pasado 3 de enero —cuando una intervención militar de Estados Unidos resultó en la captura de Nicolás Maduro y el ascenso de Delcy Rodríguez como presidenta encargada—, Sánchez fue enfático. El mandatario español sostuvo que
«el futuro de los venezolanos tiene que ser decidido democráticamente por los venezolanos, sin interferencias ni injerencias extranjeras»
.
Por su parte, el presidente brasileño, Lula da Silva, mostró una visión similar de no intervención. Al ser consultado sobre la necesidad de establecer plazos para nuevos procesos electorales, el mandatario fue tajante: «Yo ya tengo muchas preocupaciones en Brasil para preocuparme con Venezuela». No obstante, manifestó su anhelo de que la nación vecina recupere su bienestar y sea nuevamente un «país feliz».
Finalmente, Lula sostuvo que la permanencia de Delcy Rodríguez en el poder se ajusta a la legalidad vigente debido a su cargo como vicepresidenta ante la ausencia de Maduro. Según el líder brasileño, la decisión de convocar a nuevas elecciones «es un problema de ella, de su partido y del pueblo de Venezuela», ratificando que la soberanía reside exclusivamente en los ciudadanos de dicho país.
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