Tras una intensa ofensiva que se ha prolongado por 45 días, la organización internacional Save the Children ha manifestado este viernes que el reciente acuerdo de cese al fuego por diez días en Líbano representa apenas una «frágil sensación de alivio» para la población civil. La entidad enfatizó la urgencia de que esta interrupción de las hostilidades se transforme en una medida definitiva y permanente para poner fin a lo que califican como una verdadera pesadilla.
Nora Ingdal, directora de la mencionada ONG en territorio libanés, ha sido enfática al señalar los riesgos de la situación actual.
«Las noticias sobre una pausa temporal en las hostilidades trae una frágil sensación de alivio para los niños y las familias, pero esto no es un alto el fuego hasta que sea definitivo y permanente»
, declaró la funcionaria, quien además recordó que durante este periodo de conflicto, ningún rincón del país fue considerado un lugar seguro para la infancia.
Impacto devastador en la población infantil
El balance humano presentado por la organización es alarmante. Según los datos detallados, desde el pasado 2 de marzo, se estima que casi 20 niños han resultado muertos o lesionados diariamente debido a las incursiones y bombardeos ejecutados por las fuerzas israelíes. Las cifras totales de la tragedia incluyen:
- Cerca de 800 niños fallecidos o heridos durante la ofensiva.
- Más de 350.000 menores desplazados de sus hogares, lo que equivale a uno de cada cinco niños en el país.
- Miles de familias pernoctando en tiendas de campaña o refugios colectivos con hacinamiento crítico.
Ingdal explicó que, pese a la incertidumbre, los equipos de Save the Children han detectado que diversos grupos familiares ya han emprendido el retorno hacia sus comunidades de origen, aunque desconocen si sus viviendas continúan en pie. No obstante, existe un profundo temor entre los desplazados; para muchos, el hogar ha dejado de existir, lo que los obliga a permanecer en albergues temporales.
Frente a esta realidad, la ONG mantiene operativos sus programas de apoyo psicosocial para menores traumatizados, labores de reunificación familiar y la distribución de agua potable y suministros de primera necesidad.
«Este momento debe marcar el comienzo de una estabilidad y un alivio duraderos, no solo una pausa antes de que continúe el sufrimiento»
, añadió la directora, recalcando que la reconstrucción de las vidas de estos niños depende de un entorno sin el miedo constante a la violencia.
El Consejo Noruego para los Refugiados advierte fragilidad
Por otro lado, el secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), Jan Egeland, coincidió en que esta tregua representa una oportunidad vital de esperanza tras mes y medio de «horrible violencia». Egeland destacó que el conflicto ya ha cobrado la vida de más de 2.000 personas, ha dejado miles de heridos y ha forzado el desplazamiento de más de un millón de ciudadanos.
El representante del NRC hizo un llamado directo a las partes involucradas para no poner en riesgo este acuerdo.
«No podemos permitirnos una repetición del poco efectivo alto el fuego de 2024, que sufrió incontables violaciones»
, advirtió Egeland. El funcionario también denunció reportes de supuestas infracciones por parte del Ejército de Israel y las advertencias emitidas contra civiles que intentan regresar a sus propiedades al sur del río Litani, una zona que alberga a cientos de miles de habitantes.
Para que la paz sea efectiva, el NRC sostiene que se requieren condiciones claras para una repatriación segura, el cese real de ataques a la infraestructura civil y un incremento sustancial en el respaldo internacional para la ayuda humanitaria. El flujo de vehículos que actualmente satura las rutas libanesas es, según Egeland, la prueba irrefutable de que la población anhela el fin definitivo del combate.
Antecedentes del conflicto
La escalada de violencia más reciente se originó el 2 de marzo, detonada por el lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá hacia territorio israelí, en represalia por la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrida el 28 de febrero durante una operación de Israel y Estados Unidos. Desde el inicio de la incursión terrestre y la ofensiva a gran escala posterior, se contabilizan aproximadamente 2.200 decesos.
Cabe recordar que en noviembre de 2024 se había pactado una tregua previa tras meses de enfrentamientos derivados de los sucesos de octubre de 2023; sin embargo, las hostilidades no cesaron por completo, con bombardeos intermitentes reportados por Beirut bajo el argumento de operaciones contra objetivos de Hezbolá.
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