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Claves para identificar el dolor articular y desnutrición en perros

Los canes que evidencian desgaste físico, una clara pérdida de movilidad o la caída excesiva del pelaje podrían requerir modificaciones urgentes en su régimen alimenticio o la incorporación de suplementos que optimicen su bienestar sin afectar su peso corporal. La nutrición se posiciona como el pilar fundamental para garantizar la salud de las articulaciones y el brillo del pelo, especialmente en ejemplares de edad avanzada o aquellos que mantienen una rutina de alta intensidad. La experta en nutrición canina, Andrea Bernal, subraya cuáles son las señales de alerta que permiten reconocer si un animal necesita un refuerzo en su aporte de calorías o cuidados específicos en su sistema óseo.

El Omega 3 destaca como un nutriente esencial para conservar el pelaje en óptimas condiciones y mitigar su caída sin generar un incremento calórico no deseado. Cuando se observa una pérdida constante de pelo, incluso con una dieta de alta calidad y descartando patologías dermatológicas, es posible que el animal sufra una deficiencia de este componente. Según explica la especialista Andrea Bernal, los suplementos de glucosamina y rutina son aliados vitales para la protección de las articulaciones, pudiendo emplearse en cualquier etapa de la vida:

“No importa si tu perro tiene dos, tres, siete o ocho años, puedes darle glucosamina. Vas a notar la diferencia en la movilidad”.

En el mercado actual, existen opciones de alimentación formuladas específicamente para perros mayores de siete años que ya integran estos componentes. No obstante, si el alimento habitual no los contempla, es posible suministrar el suplemento de manera externa y complementaria.

Signos sutiles anticipan problemas mayores en animales domésticos, dejando en evidencia la utilidad de observar cuidadosamente y consultar fuentes especializadas en nutrición animal

Señales de alerta: entre la falta de alimento y el dolor articular

Un síntoma determinante de que el perro no está recibiendo las calorías necesarias es el denominado vómito amarillo. Este episodio, compuesto principalmente por ácidos gástricos o bilis, suele manifestarse tras periodos de ayuno demasiado extensos o por una ingesta insuficiente de comida, de acuerdo con las observaciones de Bernal. Asimismo, si el animal luce excesivamente delgado, presenta debilidad capilar y signos visibles de desnutrición, es imperativo aumentar su carga calórica, una situación que puede ocurrir incluso si se utilizan alimentos de alto costo.

Por otro lado, el dolor articular se manifiesta a través de una disminución en la actividad física, el desinterés por las caminatas diarias o la evidente dificultad para ponerse en pie. Es crucial que los propietarios conozcan el comportamiento habitual de su mascota para identificar estos cambios. Durante la temporada de invierno, las molestias en las articulaciones se acentúan, provocando que el perro muestre rigidez y una tendencia a permanecer acurrucado por más tiempo. Estas señales suelen preceder a cuadros de dolor agudo, dado que los perros tienen la capacidad instintiva de ocultar su malestar hasta que la afección está muy avanzada.

Si tu perro se hace una herida, estos son los pasos que debes seguir (Fetch Vet)

Importancia del ejercicio y suplementos en edades tempranas

Para evaluar si un perro entra en la categoría de alta actividad, es necesario analizar su tono muscular. Las mascotas que corren de forma habitual y poseen músculos bien definidos suelen ser individuos activos con requerimientos energéticos superiores. La actividad física cotidiana es indispensable sin importar la edad del animal; la recomendación mínima de ejercicio es de 30 minutos diarios, una medida comparable a la sugerida para los seres humanos.

Incluso en espacios reducidos, fomentar la estimulación y el movimiento físico es fundamental para prevenir el deterioro articular provocado por el sedentarismo. Estos hábitos saludables benefician a perros de todo rango etario. En este sentido, la suplementación con glucosamina también actúa como un método preventivo ante el desgaste en perros jóvenes y adultos, según enfatiza Andrea Bernal.

Un hermoso Perro Retriever de Nueva Escocia de color rojizo con manchas blancas en el pecho y las patas, de pie en un campo con hierba y nieve bajo el sol. (Duck Toller Wikipedia)

Estrategias ante el progreso del daño en las articulaciones

En casos donde la patología articular ha avanzado y no es reversible, se pueden implementar diversas medidas para paliar el dolor y mejorar la calidad de vida. Una dieta balanceada que combine alimentos enriquecidos con glucosamina y rutina, sumada a una rutina de ejercicio de baja intensidad, ayuda a estabilizar al animal. Si el dolor es severo, el médico veterinario podría prescribir protectores articulares de mayor potencia. Se aconseja mantener la administración de suplementos especialmente en los meses de frío para reducir las molestias y la rigidez matutina.

Finalmente, es importante considerar que la frecuencia de las comidas varía entre especies. Los perros tienen la capacidad biológica de realizar ayunos entre sus dos o tres raciones diarias sin sufrir complicaciones. En contraste, los gatos requieren tener su alimento disponible de manera continua, ya que su metabolismo es diferente y carecen de reservas energéticas prolongadas.

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