La reconocida actriz Jennie Garth se sinceró durante su participación en el pódcast Armchair Expert with Dax Shepard, donde compartió uno de los episodios más oscuros de su trayectoria personal. Según relató, la crisis emocional derivada de su separación con Peter Facinelli la llevó a un punto extremo de salud física:
“Me tuvieron que lavar el estómago”
confesó, tras admitir que mezcló bebidas alcohólicas con medicación controlada durante la etapa final de su matrimonio.
Garth describió detalladamente cómo el temor constante a no cumplir con las expectativas de su rol materno y la presión psicológica terminaron en una hospitalización de emergencia en Phoenix, Arizona. Durante una estancia en un hotel de dicha ciudad, la actriz perdió el conocimiento después de ingerir simultáneamente alcohol y ansiolíticos, un acto que obligó al personal médico a intervenir quirúrgicamente para estabilizarla. Este suceso se convirtió en el punto de quiebre definitivo para su proceso de sanación.
En la entrevista, la intérprete reflexionó sobre cómo, antes de este incidente, pasó años priorizando la opinión de terceros sobre su bienestar.
“Sentía que debía buscar validación en los demás. Me costaba reconocer mi propio valor más allá de la imagen pública”
, admitió Jennie Garth. Según su relato, las inseguridades ligadas a su papel como madre y esposa permearon profundamente su relación con Facinelli durante mucho tiempo.

A pesar de las grietas emocionales, la unión se mantuvo vigente por un largo periodo debido a la inercia de la cotidianidad familiar y el interés de ambos en salvaguardar el entorno de sus hijas. No obstante, Garth reconoció que la conexión espiritual con su pareja se había extinguido:
“Funcionábamos, amábamos a nuestras hijas, hacíamos cosas juntos, pero en el fondo había una sensación permanente de vacío”
, explicó sobre la convivencia en aquel entonces.
La crisis determinante en el desierto de Arizona
El proceso de ruptura definitiva coincidió con momentos de alta exposición, como la filmación de un reality show y el traslado de la familia a Santa Ynez, California, buscando un nuevo comienzo. Sin embargo, la tensión no cesó, y durante una sesión terapéutica en Phoenix, la situación alcanzó su límite máximo cuando su exmarido le manifestó:
“Jen, algún día me lo vas a agradecer”
.
La actriz recordó que las palabras de la terapeuta fueron igualmente impactantes al cuestionarla directamente con la pregunta:
“¿Por qué querrías amar a alguien que no te ama?”
. Este enfrentamiento verbal dejó a Garth en un estado de desorientación total mientras caminaba bajo el inclemente sol de Arizona hasta que, finalmente, logró llegar a su hotel.

Fue en el aislamiento de su habitación donde la desesperación tomó el control. Garth relató que, en un intento por silenciar el sufrimiento psicológico, consumió botellas pequeñas de licor junto con tranquilizantes recetados.
“Solo quería dejar de sentir dolor”
, señaló de forma desgarradora en la conversación con Dax Shepard.
Tras perder la conciencia, la actriz despertó rodeada de médicos y personal de asistencia en una clínica.
“Vi a mi asistente y a los médicos; todo era borroso. Lo primero que sentí fue una vergüenza inmensa. No podía creer que hubiera llegado a ponerme en esa situación”
, rememoró sobre el miedo que sintió al pensar en el bienestar de sus hijas. Ante la gravedad de lo ocurrido, sentenció:
“Me pesaba saber que pude haber perdido todo. Toqué fondo para empezar a salir”
. Aquella experiencia, aunque humillante, funcionó como un catalizador necesario para su cambio.
A pesar de la vergüenza inicial, Garth valora hoy ese día como el cimiento de su nueva identidad:
“Por más bochorno que tuviera, aquel día fue el inicio de una reconstrucción”
.
El proceso de sanación y retiro espiritual

La recuperación de la actriz no fue inmediata e incluyó múltiples herramientas de apoyo psicológico y espiritual. Se sometió a un programa de terapia intensiva ambulatoria, se acercó a las enseñanzas de un grupo budista Kadampa y decidió alejarse de los medios realizando un viaje a Bali.
Durante su retiro, entendió que la clave residía en la aceptación propia.
“El primer paso era aceptar su realidad”
, afirmó Garth, quien aprendió que el sufrimiento es universal y que la vulnerabilidad es parte del proceso curativo. Relató que comenzó a proteger a su “niña interior” para transformarse en la líder de su propio destino emocional.
La meditación, la autocompasión y la terapia constante fortalecieron su sentido de autosuficiencia. Esto la llevó a tomar la decisión de no depender de la aprobación externa para satisfacer sus carencias afectivas.

En la actualidad, Jennie Garth resalta la importancia de haber contado con su círculo íntimo y la influencia positiva de la práctica budista.
“Mi proceso ha sido volver a escucharme y tomar la responsabilidad plena sobre mi bienestar”
, enfatizó la actriz durante el programa.
Una reflexión sobre el futuro y la prevención
Con la perspectiva que dan los años, Jennie Garth considera que su testimonio puede servir de ayuda para otras personas en situaciones críticas. Confesó que su temor más grande no fue el daño físico personal, sino la posibilidad de haber afectado irremediablemente a su familia por haberse perdido a sí misma en el proceso.
Hoy, aquel episodio que alguna vez le generó una profunda humillación, es visto como un recordatorio de resiliencia y una señal de advertencia sobre la importancia de la salud mental en momentos de transición personal.
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