No data was found

Japón aprueba innovador tratamiento con células madre para Parkinson

La medicina regenerativa ha alcanzado un hito trascendental en la batalla contra el Párkinson tras la autorización condicional emitida en Japón para un procedimiento fundamentado en células madre. Esta terapia busca mitigar los efectos de una condición que, según reportes de la Organización Mundial de la Salud, afecta a más de 8,5 millones de individuos a nivel global. El avance, que emplea células madre pluripotentes inducidas (iPS), promete revolucionar el manejo clínico de esta patología neurodegenerativa.

De acuerdo con la información suministrada por el Center for iPS Cell Research and Application (CiRA) de la Universidad de Kyoto, el producto obtuvo el visto bueno por parte del Comité de Productos Médicos Regenerativos y Biotecnológicos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar japonés el pasado 19 de febrero.

Este veredicto inicia una etapa inédita en la cronología de la investigación científica, facilitando el empleo supervisado de esta técnica de vanguardia en pacientes seleccionados. El método, que fue perfeccionado mediante la cooperación de los equipos liderados por los doctores Jun Takahashi y Shinya Yamanaka, se proyecta como una alternativa para quienes padecen la enfermedad de Parkinson y no consiguen estabilizar sus síntomas motores a través de la farmacología tradicional.

Mecanismo de acción de la terapia celular

El Parkinson impacta severamente en una región cerebral denominada sustancia negra, donde se localizan las neuronas que sintetizan dopamina, un compuesto químico vital para coordinar el movimiento corporal. Cuando dichas células degeneran o mueren, la disponibilidad de este neurotransmisor decae, lo que desencadena manifestaciones clínicas como temblores, rigidez muscular, bradicinesia (lentitud motriz) y fallos en el equilibrio.

El Parkinson afecta principalmente a la sustancia negra, donde se encuentran las neuronas encargadas de producir dopamina, clave para el movimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al progresar la afección, se ve mermada la capacidad para hablar, caminar y ejecutar labores cotidianas. Debido a esto, el núcleo del nuevo tratamiento radica en la sustitución de las neuronas dopaminérgicas en las áreas cerebrales focalizadas que han sido dañadas.

La técnica, denominada raguneprocel, se fundamenta en el empleo de células de adultos donantes que atraviesan un proceso de reprogramación para transformarse en células madre pluripotentes inducidas (iPS). Estas poseen la versatilidad de derivar en casi cualquier estirpe celular del cuerpo humano. En este escenario, los investigadores dirigen el desarrollo para generar neuronas que produzcan dopamina, el elemento cuya carencia origina los problemas motrices del Parkinson.

Según detalló Jun Takahashi en declaraciones difundidas por la American Parkinson Disease Association y el CiRA, las células generadas se implantan quirúrgicamente en el putamen, una estructura cerebral clave en la regulación motora. La meta es que estas nuevas unidades biológicas restauren la producción de dopamina y optimicen la funcionalidad del paciente.

En el marco de un ensayo clínico, siete sujetos con edades entre 50 y 69 años recibieron dosis de entre cinco y diez millones de células en ambos hemisferios del cerebro. La investigación, validada por la revista Nature y dirigida por científicos de la Universidad de Kyoto, comprobó que las células injertadas sobrevivieron por un lapso de 24 meses sin desarrollar formaciones tumorales ni desencadenar efectos secundarios de gravedad.

Cuando las neuronas productoras de dopamina mueren, disminuye el neurotransmisor y aparecen síntomas como temblores, rigidez y problemas de equilibrio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se empleó un inmunosupresor para evitar que el sistema inmunitario rechazara el trasplante. Para cuantificar la eficacia, el personal médico analizó a los participantes en dos escenarios: el periodo sin medicación (tras 12 horas sin ingerir sus fármacos habituales) y el periodo con medicación.

Estos medicamentos corresponden al estándar utilizado para mitigar la sintomatología motriz. Los hallazgos revelaron que, en la fase sin fármacos, cuatro de los seis sujetos evaluados mostraron una mejoría motora, mientras que en la fase medicada, cinco de ellos presentaron avances. Estas conclusiones se basaron en una escala internacional de evaluación. Asimismo, se detectó un incremento del 44,7 % en la síntesis de dopamina dentro del putamen, especialmente en los pacientes que recibieron las concentraciones más altas de células.

Regulación y condiciones del permiso en Japón

La autorización brindada por el Ministerio de Salud japonés es de carácter condicional y temporal, lo que implica que el tratamiento se limitará a un grupo reducido de pacientes y bajo una vigilancia rigurosa. El objetivo es recabar evidencia adicional sobre la seguridad y la eficacia a largo plazo antes de ampliar su disponibilidad general.

El nuevo tratamiento busca reponer las neuronas dopaminérgicas en áreas específicas del cerebro afectadas por la enfermedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

La American Parkinson Disease Association puntualizó que este modelo de aprobación especial permite agilizar la llegada de terapias emergentes cuando existen indicios positivos en las fases tempranas, incluso si los estudios a gran escala siguen en curso. El esquema logístico establece que las compañías farmacéuticas gestionarán el suministro, mientras el grupo de investigadores proporcionará el acompañamiento técnico. El proceso de seguimiento contemplará resonancias magnéticas, evaluaciones clínicas y neuroimágenes para validar la funcionalidad celular. Por ahora, el producto es exclusivo de Japón para pacientes con resistencia a la medicación convencional.

Trascendencia global y futuro de la medicina regenerativa

Este suceso ha generado optimismo en la comunidad médica internacional. La Michael J. Fox Foundation for Parkinson’s Research resaltó que la aprobación de raguneprocel es un hito científico tras múltiples décadas dedicadas a la investigación en el campo de la regeneración celular.

Japón aprobó el primer tratamiento basado en células madre para el párkinson, una enfermedad que afecta a más de 8,5 millones de personas en el mundo (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La aprobación limitada y condicional de raguneprocel representa un hito científico significativo para la comunidad de pacientes con Parkinson. Refleja décadas de investigación rigurosa sobre enfoques regenerativos y, si bien no está disponible en los EE. UU., ofrece evidencia alentadora de que las terapias basadas en células podrían convertirse algún día en una parte importante del tratamiento del Parkinson”

Así lo manifestó Brian Fiske, director científico de la citada fundación. El tratamiento busca reponer las neuronas dopaminérgicas perdidas, responsables de la producción del neurotransmisor cuyo déficit causa el trastorno motor. La utilización de células iPS permite una producción celular estandarizada con un riesgo menor de rechazo orgánico.

Los datos recopilados en territorio japonés servirán como base para futuras gestiones ante otros entes regulatorios internacionales. El monitoreo de los pacientes en los próximos siete años será determinante para establecer si esta terapia se convierte en el nuevo estándar para el Parkinson. El ingreso de las células madre pluripotentes inducidas al ámbito clínico marca el comienzo de una nueva época con el potencial de modificar el curso de una enfermedad que impacta a millones de seres humanos.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER