El ministro Juan Carlos Malo ha mencionado a Bloomberg parte de sus estrategias. También que ha pedido adelantar impuestos a empresas como La Favorita.
El 2024 llega con enormes desafíos para el gobierno de Daniel Noboa que desde ya piensa en cómo salir de la difícil situación económica heredada. En una entrevista otorgada a Bloomberg en línea, el ministro de Economía, Juan Carlos Vega, ha dado varias claves sobre cómo buscará financiar el 2024.
Aunque en un primer momento, el propio presidente Daniel Noboa había mencionado la intención del Gobierno de bajar el gasto en al menos $ 1.000 millones (1%), ahora el ministro ha hablado de que la reducción sería de 2% del producto interno bruto (PIB). Esto lo haría a través de reducir el número de contratistas públicos e eliminar ineficiencias, especialmente en las empresas estatales. Esto, también en búsqueda de un nuevo programa de financiamiento.
Días atrás en una entrevista con Bloomberg, Noboa había dicho que buscará acercarse al Fondo Monetario Internacional (FMI) e incluso obtener el apoyo para que otros multilaterales apoyen con financiamiento. A corto plazo, el Gobierno está trabajando con bancos internacionales para conseguir liquidez urgente en enero. Esto se haría por dos vías. La primera será llevar a cabo la venta de oro de la Reserva del Banco Central. La segunda sería obtener un préstamo respaldado por petróleo entre $ 600 millones y $ 800 millones.
Al 31 de diciembre del 2023, los gastos devengados del Gobierno que constaban en el Presupuesto General del Estado se ubicaron en $ 30.875 millones, pero los pagos fueron de apenas $ 27.252 millones. Esto sería $ 3.623 en atrasos. Uno de los rubros que se ha dejado de pagar ha sido el de la Seguridad Social del IESS.
Así, siempre según la ejecución presupuestaria del Ministerio, al IESS el Gobierno debió haberle pagado $ 2.154 millones por el 40 % de la contribución a pensiones, hasta el 31 de diciembre del 2023, sin embargo, solo se pagó $ 832 millones. Es decir se pagó $ 1.322 millones menos solo en este rubro. También quedaron pendientes $ 4,7 millones del 40 % de riesgos del Trabajo, y $ 29 millones del Seguro Social Campesino.
Entre tanto, a los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) también se les quedó debiendo. Solo en los pagos correspondiente al Modelo de Equidad Territorial, hubo una diferencia de $ 188 millones. Esto porque se debió haber pagado $ 819 millones y se terminaron pagando $ 631 millones.
El Gobierno no tiene muchas opciones de financiamiento en estos momentos. El país cerró con 2.062 puntos de riesgo país, el tercero peor de América Latina, luego de Venezuela (21.037 puntos) y Bolivia (2.228 puntos). En cambio, Argentina ha ido bajando su puntaje y cerró el año en 1.895 puntos. El riesgo país es un indicador que mide la percepción de los mercados sobre si un país logrará honrar sus obligaciones de deuda externa.
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Fuente: El Universo