En un desplazamiento que marca un giro respecto a sus habituales salidas de carácter recreativo, el Rey Emérito Juan Carlos I ha recalado en la ciudad de París para ser el protagonista de un acto de alta relevancia institucional. Este sábado, 11 de abril, el anterior monarca español fue el centro de atención en la sede de la Asamblea Nacional francesa, un recinto de enorme peso simbólico donde se le rindió tributo por su legado.
El motivo de su presencia en la capital francesa fue la entrega del Premio Especial del Jurado en el marco de la 35ª edición de la Journée du Livre Politique. Este distinguido galardón ha sido otorgado por su libro de memorias titulado Reconciliación, un texto que fue desarrollado conjuntamente con la historiadora Laurence Debray. La obra ha sido reconocida por su capacidad para articular una trayectoria política de impacto internacional, subrayando la vigencia de la figura del emérito fuera de las fronteras de España.
El jurado del certamen ha valorado la pieza como un ejercicio esencial de “transmisión y puesta en relato de una trayectoria política e histórica”. En el contexto de este reconocimiento, se resalta la importancia de que el antiguo jefe de Estado ofrezca su propia visión de los hechos, pues según se ha destacado sobre el propósito de la obra:
“A todo lo que se ha escrito sobre mí, le faltaba el relato en primera persona”
. Con este evento, el padre de Felipe VI reafirma su presencia en el debate cultural y político europeo a través de su testimonio escrito.
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