La administración gubernamental de Trinidad y Tobago ha otorgado el reconocimiento oficial a Delcy Rodríguez en su condición de presidenta encargada de Venezuela. Este movimiento diplomático viene acompañado del inicio de los preparativos para enviar una comitiva de alto rango a la ciudad de Caracas, lo que representa una transformación sustancial en el manejo de la política internacional del país caribeño.
El anuncio fue realizado por el ministro de Relaciones Exteriores, Sean Sobers, quien aclaró que esta postura es consecuencia de un prolongado análisis interno. Según el canciller, la decisión responde directamente a las mutaciones en el escenario político de Venezuela acontecidas al inicio de este año.

Esta nueva etapa en las relaciones bilaterales conlleva la reactivación de los puentes diplomáticos y la estructuración de mesas de diálogo enfocadas en el aprovechamiento conjunto de recursos energéticos estratégicos.

La prioridad de este acercamiento es concretar acuerdos referentes a los depósitos de gas natural compartidos entre ambas naciones, especialmente en un entorno condicionado por fricciones políticas previas y el peso de las sanciones internacionales que limitan la operatividad conjunta.
El jefe de la diplomacia trinitense aseguró que existe una evolución favorable en el vínculo bilateral. Sobers manifestó que “los lazos están mejorando día a día”, destacando que mantiene un contacto constante y fluido con las autoridades venezolanas en la actualidad.
A pesar de los avances, el canciller admitió que persisten ciertos roces diplomáticos. El punto más complejo recae sobre la figura de la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, quien mantiene el estatus de persona non grata por disposición del Congreso venezolano.

Sobre la delegación que visitará suelo venezolano, Sobers explicó que la lista de integrantes está bajo análisis, aunque desde el seno del Gobierno se ha filtrado que Roodal Moonilal, ministro de Energía, formará parte de la comitiva oficial.

La presencia de la primera ministra en el grupo de viaje aún no ha sido ratificada, considerando las limitaciones diplomáticas que enfrenta. La meta principal de la misión será dinamizar las conversaciones sobre hidrocarburos que involucran a la Compañía Nacional de Gas (NGC).
Este renovado interés diplomático tiene como eje central la búsqueda de consensos sobre yacimientos clave como Dragon y Loran-Manatee.

Para Trinidad y Tobago, estos planes son determinantes en su estrategia de seguridad energética y para la producción de gas natural licuado. El campo Dragon, localizado en aguas de jurisdicción venezolana pero cercano a la infraestructura trinitense, es considerado una fuente de suministro vital, mientras que el yacimiento Loran-Manatee se sitúa sobre el límite fronterizo marítimo de ambos estados.
En una reciente intervención pública, la mandataria Kamla Persad-Bissessar subrayó que su equipo de gobierno mantiene diálogos activos con socios de relevancia internacional, tales como representantes de los Estados Unidos, con el fin de garantizar que el país obtenga los beneficios proporcionales que le corresponden.

Al respecto del envío de la misión, la primera ministra fue tajante al declarar:
“En breve, una delegación diplomática partirá de Trinidad y Tobago hacia Venezuela para asegurar que recibamos la justa parte del petróleo y el gas que poseemos parcialmente a través de la NGC”
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Finalmente, aunque las autoridades de la isla admiten que la situación política de su primera ministra es todavía una barrera en la relación bilateral, recalcan que el reconocimiento a Rodríguez y la planificación del viaje diplomático constituyen un progreso fundamental en la cooperación entre ambos países.
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