Tras años de controversias técnicas y naturales, la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) recibirá de manera formal -el 17 de abril de 2026- la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la central más grande del país con una potencia instalada de 1.500 megavatios.
Luego, la empresa PowerChina, que construyó la hidroeléctrica a través de Sinohydro, tomará las riendas de la administración, operación y mantenimiento de la infraestructura por los próximos 25 años.
En tanto, la Celec seguirá asumiendo -de forma exclusiva- la gestión de la erosión regresiva del río Coca, un fenómeno natural que se mantiene bajo vigilancia crítica al encontrarse a tan solo 3,6 kilómetros de la captación de agua de la planta.
Así lo confirmó el viceministro de Electricidad, Javier Medina Abarca, este 9 de abril de 2026, tras la rendición de cuentas del Ministerio de Ambiente y Energía.
Medina fue enfático al señalar que la lucha contra el avance del río no formará parte de las obligaciones de la operadora asiática.
Esta decisión responde a que el contrato con PowerChina excluye explícitamente eventos de fuerza mayor, dejando en manos del Estado ecuatoriano la protección de la captación.
Informe diario
Según el informe diario de monitoreo de Celec del 7 de abril de 2026, el frente de erosión se localiza a 3,6 kilómetros de la captación de agua de la central hidroeléctrica y ha permanecido estabilizado en ese punto durante 247 días.
No obstante, el reporte advierte sobre una profundización gradual del cauce y la formación de terrazas aluviales que se elevan entre 1 y 4 metros sobre el nivel del río.
Para mitigar este riesgo, Celec mantiene operativas obras clave como el Dique Permeable en el Km 7,8 de la erosión, el cual presenta un comportamiento hidráulico adecuado con efectos erosivos actualmente “despreciables” en ese sector.
La erosión regresiva del río Coca es un extraño fenómeno natural que se está comiendo las márgenes del río y que empezó a inicios de 2020, cuando desapareció la cascada de San Rafael, entre las provincias amazónicas de Napo y Sucumbíos.
Desde esa fecha, la erosión ha destruido centros poblados, red eléctrica, tramos de la vía Quito-Lago Agrio, los tubos de los dos oleoductos ecuatorianos: SOTE y OCP. Asimismo, ha destruido en varias ocasiones el tubo del poliducto Shushunfi-Quito, que transporta combustible. Pero la mayor amenaza es la destrucción de la captación de agua de Coca Codo Sinclair.
El viceministro Medina ratificó que la empresa pública Celec deberá seguir ejecutando las recomendaciones técnicas internacionales para evitar que el fenómeno natural comprometa la estructura que aporta hasta el 30% de la energía del país.
PowerChina asume el riesgo técnico y la administración
Bajo un modelo de Contrato de Administración, Operación y Mantenimiento (AOM), PowerChina —matriz de la constructora original Sinohydro— gestionará la central de 1.500 megavatios.
El viceministro explicó que este traspaso busca optimizar recursos, asegurando que “cuesta un poco más la operación a manos de Celec” y que el objetivo es que la negociación con la firma china sea “más atractiva” que los costos actuales de la estatal.
Uno de los puntos más críticos de este acuerdo es la transferencia del riesgo asociado a los defectos constructivos.
Sobre las más de 17.000 fisuras detectadas en los distribuidores de presión, Medina aclaró: “en el momento en que tú trasladas la administración, operación y mantenimiento de la central, todo lo asociado a la hidroeléctrica pasa a manos de PowerChina. Ellos tendrán que solucionar y administrar y operar a Coca Codo Sinclair”.
Por esa operación, el Estado ecuatoriano desembolsará USD 60 millones anuales por este servicio, lo que sumará aproximadamente USD 1.500 millones al cabo de los 25 años de contrato.
A pesar de delegar la gestión, el viceministro subrayó que “los activos siguen siendo de Celec. Ellos solo lo que hacen será operar y dar mantenimiento”.
Un laudo internacional y compensaciones millonarias
Esta transición se fundamenta en un laudo por acuerdo de partes aprobado por la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) el pasado 3 de abril.
Según un comunicado de la tarde del 8 de abril, Celec señala que este proceso permite la recepción definitiva de la obra, cerrando una década de disputas legales.
Como parte del acuerdo, Ecuador recibirá una compensación total de USD 400 millones, dividida en USD 200 millones en efectivo para Celec y otros USD 200 millones destinados a la inversión en proyectos de energía renovable dentro del territorio nacional.
Con la firma del acta de recepción definitiva prevista para mediados de abril de 2026, el Gobierno -según el comunicado- busca garantizar la estabilidad energética.
Actualmente, la central opera bajo condiciones de transición climática, reportando una generación de 1.013 MW, mientras se espera que la formalización del contrato con PowerChina en mayo próximo asegure la vida útil de la mayor hidroeléctrica del Ecuador.
Radio Pichincha