Los impresionantes resultados de taquilla registrados durante la pasada Semana Santa han vuelto a poner en el foco a Santiago Segura, consolidándolo como el auténtico «Rey Midas» de la industria cinematográfica. Tras el rotundo éxito de su más reciente estreno, Torrente: presidente, el actor y realizador confirma su capacidad innata para atraer masivamente al público a las salas, un fenómeno que ya se había manifestado con títulos como Padre no hay más que uno.
Sin embargo, la magnitud de las cifras que suelen rodear la carrera de Segura ha provocado que otras obras de gran valor artístico pasen desapercibidas para el gran público. Este es el caso de El gran Vázquez, una de las películas más elogiadas por la crítica pero menos mencionadas de su trayectoria. En este filme, el intérprete se sumerge en la piel de una de las figuras más brillantes, carismáticas y polémicas en la historia del cómic en España.
La trama se centra en Manuel Vázquez, el legendario historietista que dio vida a personajes fundamentales de la cultura popular como Anacleto, agente secreto, Las hermanas Gilda o La familia Cebolleta. Pese a que estos nombres son pilares del tebeo español, Vázquez vivió una realidad marcada por las deudas constantes. Su supervivencia dependía exclusivamente de su astucia para eludir a los cobradores, manteniendo siempre un comportamiento que desafiaba cualquier convención social de la época.

El proceso que dejó a Santiago Segura “deprimido”
Uno de los puntos fuertes de El gran Vázquez, largometraje dirigido por Óscar Aibar, es su capacidad para retratar esa compleja dualidad: la del genio creativo que, al mismo tiempo, representaba al pícaro tradicional que Santiago Segura maneja con maestría. Situada en la Barcelona de los años sesenta, la cinta ofrece una colorida y divertida reconstrucción de época donde el autor se convierte, paradójicamente, en su propia caricatura.
Para lograr esta interpretación, el actor realizó una investigación profunda sobre el personaje. En declaraciones ofrecidas a RTVE durante la etapa de promoción, Segura reveló el impacto que tuvo este proceso en su estado anímico:
“Por primera vez puedo decir, como los actores americanos, que he ido a documentarme y he conocido a bastantes miembros de la familia de Manuel Vázquez. Esto no sé si es un error hacerlo, porque al final acabé deprimido”
. Un detalle significativo de la producción es que los propios nietos del dibujante formaron parte del elenco como figurantes.
¿Dónde disfrutar de esta producción?
La película funciona como un cariñoso tributo a las comedias clásicas del cine español de los sesenta, presentando un retrato honesto de un hombre cuyo talento solo era igualado por su vida conflictiva. La realidad de Vázquez superaba la ficción: estuvo en prisión en tres ocasiones diferentes (una de ellas por el delito de bigamia) y llegó a tener once hijos. Su lado más humano y errático se evidencia también en su afición desmedida por el bingo, al punto de bautizar con ese nombre a un perro que adquirió con las ganancias de una apuesta.
De esta manera, la dirección de Óscar Aibar consigue alejarse de los biopics convencionales para entregar una obra llena de humor y creatividad, totalmente fiel a la esencia del protagonista. Actualmente, los suscriptores pueden encontrar El gran Vázquez disponible en plataformas como Netflix y Filmin.
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