Esta propuesta culinaria que integra la remolacha cocida (betabel), la frescura crujiente de la manzana verde y el aporte de las almendras tostadas se presenta como una alternativa excepcional para una alimentación balanceada. El plato destaca por su equilibrio entre matices dulces y ácidos, ofreciendo además un alto contenido de fibra.
Además de ser una opción económica para el hogar, este preparado aporta una dosis significativa de antioxidantes, vitamina C y grasas saludables necesarias para el organismo.
Ingredientes necesarios
- 2 remolachas medianas (deben estar cocidas y peladas).
- 1 manzana verde grande (se recomienda la variedad Granny Smith).
- 1/3 de taza de almendras (pueden utilizarse fileteadas o picadas de forma grosera).
- 2 cucharadas de jugo de limón fresco.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- Sal y pimienta al gusto.
- Opcional: perejil fresco bien picado o una pizca de ralladura de naranja para potenciar los sabores.

Instrucciones para la preparación
- Comience por cortar las remolachas en cubos o medias lunas. Haga lo mismo con la manzana verde, cortándola en cubos pequeños; puede conservar la cáscara para aprovechar sus nutrientes si así lo prefiere.
- Aplique el jugo de limón sobre los trozos de manzana de manera inmediata para prevenir su oxidación natural.
- En un bol de tamaño adecuado, combine las remolachas, la manzana y las almendras tostadas de forma homogénea.
- Aliñe la mezcla utilizando el aceite de oliva, la sal y la pimienta. En este punto, puede incorporar el perejil o la ralladura de naranja si desea un toque aromático adicional.
- La ensalada debe servirse fresca, funcionando perfectamente como una entrada ligera o como guarnición.

Rendimiento y valor nutricional
Esta receta está diseñada para rendir 4 porciones. A continuación, se detalla el perfil nutricional estimado por cada ración servida:
- Calorías: 110 kcal
- Grasas: 5 g
- Carbohidratos: 15 g
- Proteínas: 2 g
Es importante notar que estos valores son aproximaciones y pueden variar dependiendo del tamaño exacto de los ingredientes y las cantidades finales utilizadas.
Recomendaciones de conservación
Para mantener su calidad, la ensalada puede guardarse en la refrigeradora por un periodo máximo de 2 días, siempre que se utilice un recipiente hermético. Aunque la manzana podría presentar una ligera oxidación transcurrido este tiempo, el sabor y las propiedades de la mezcla se mantienen agradables para el consumo.
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