A raíz de un tiroteo ocurrido apenas pasada la medianoche del 5 de abril en las inmediaciones de Lafayette Square, el Servicio Secreto ha decidido incrementar las medidas de protección en el perímetro de la Casa Blanca. Actualmente, las autoridades ejecutan labores de rastreo para dar con el paradero de un sospechoso y un vehículo vinculados con las detonaciones registradas a pocos metros de la sede presidencial.
El vocero Anthony Guglielmi informó que la agenda establecida en la residencia del mandatario no sufrió alteraciones. No obstante, como medida de prevención, diversas vías de circulación cercanas al recinto permanecen clausuradas al tránsito de ciudadanos y vehículos.
Según el reporte de las fuerzas federales, inmediatamente después de recibir la alerta por los disparos, agentes del Servicio Secreto llevaron a cabo una “búsqueda exhaustiva” tanto en el parque histórico como en sus áreas circundantes. Pese al despliegue masivo, no se logró la captura del presunto responsable del incidente armado en ese momento.
En el marco de estas diligencias, se mantiene una colaboración estrecha entre el Departamento de Policía Metropolitana de Washington D.C., la Policía de Parques de Estados Unidos y el Servicio Secreto. Los esfuerzos conjuntos se centran actualmente en localizar a una “persona de interés” que habría huido del sitio en un automóvil en fuga.

La indagación policial se mantiene abierta y bajo estricta reserva. Hasta este momento, las autoridades han confirmado que no existen reportes de personas heridas y todavía no se ha establecido de forma oficial el móvil que originó el ataque en esta zona de alta sensibilidad para la seguridad nacional.
Ante la falta de arrestos inmediatos, los cuerpos de seguridad mantienen el llamado a la colaboración ciudadana para esclarecer los hechos. Guglielmi fue enfático al solicitar pistas:
“Cualquier persona que tenga información debe comunicarse con la policía de DC al 202-727-9099 o enviar un mensaje de texto al 50411”
. Esta petición busca recabar cualquier dato que permita avanzar en la identificación del tirador.
Se confirmó que el presidente Donald Trump se encontraba dentro de la Casa Blanca durante el tiempo en que se produjo el incidente, de acuerdo con los registros de su agenda pública y la información oficial proporcionada por el personal de seguridad.

Desalojo preventivo en la histórica Lafayette Square
Ubicada en el flanco norte de la Casa Blanca y separada únicamente por la Pennsylvania Avenue, la plaza de Lafayette Square es reconocida por ser un espacio tradicional de encuentro para manifestaciones públicas. El día en que ocurrieron los disparos, el sitio era escenario de la vigilia por la paz, una protesta ininterrumpida que el activista Philipos Melaku-Bello ha liderado durante los últimos 44 años.
Debido a la gravedad del incidente, los cuerpos de seguridad procedieron al desalojo inmediato del área. Se reportó además que el presidente Trump emitió la orden de que la manifestación fuera retirada de la zona durante la jornada del domingo.
El robustecimiento de los protocolos de seguridad en el entorno gubernamental continuará vigente mientras no se identifique al autor del ataque. El Servicio Secreto, cuya función primordial es velar por la protección del jefe de Estado y las instalaciones oficiales, emitió una declaración sobre el estado actual de las operaciones:
“Las operaciones en la Casa Blanca continúan con normalidad, aunque se ha elevado el nivel de seguridad. Aún hay cortes de calles en la zona”

Las autoridades han sido enfáticas al reiterar que, afortunadamente, no se reportaron lesionados por el uso de armas de fuego. No obstante, los comunicados oficiales señalan que
“la investigación sigue activa”
, lo que implica que no se descarta la implementación de nuevas acciones preventivas según evolucione el caso. Hasta la mañana del lunes, no se habían divulgado nuevos progresos respecto a la identidad del tirador.
La Plaza Lafayette Square, situada a escasos 50 metros de la residencia presidencial, ha sido históricamente objeto de protocolos de vigilancia sumamente estrictos. Tras este último evento, la administración de Donald Trump ha mantenido una alerta elevada, reforzando la operatividad conjunta entre los organismos federales y locales de la capital.
Finalmente, el Servicio Secreto aseguró que informará sobre cualquier avance relevante de manera pública y subrayó que la normalidad operativa persiste en la sede del Ejecutivo estadounidense, a pesar del refuerzo de la guardia y los desvíos de tráfico implementados desde la madrugada posterior al tiroteo.
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