La fascinación por los objetos voladores no identificados (ovnis) no es un fenómeno reciente; su presencia ha moldeado la cultura popular y la agenda gubernamental durante décadas. A continuación, presentamos una cronología detallada que abarca desde las investigaciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial hasta los debates políticos más actuales, integrando avistamientos, hitos cinematográficos y reportes oficiales.
Los orígenes y la paranoia de la posguerra
El inicio de la era moderna de los ovnis se sitúa en 1947. El 24 de junio de ese año, el aviador Kenneth A. Arnold notificó la presencia de nueve elementos voladores desplazándose cerca del monte Rainier, en el estado de Washington. Este suceso fue el primer reporte de gran impacto mediático en Estados Unidos, provocando una reacción en cadena de testimonios similares. Apenas unos días después, el 2 de julio, un trabajador rural descubrió restos inusuales en una pradera de Roswell, Nuevo México. Aunque inicialmente las autoridades mencionaron el hallazgo de un disco volador, la versión oficial se modificó posteriormente para señalar que se trataba de un globo meteorológico.
Para 1948, la Fuerza Aérea de EE. UU. formalizó la vigilancia del espacio aéreo con el Proyecto Sign, el cual evolucionó en 1953 hasta convertirse en el célebre Proyecto Libro Azul. Durante su vigencia, entre 1948 y 1969, se analizaron más de 12.600 reportes de avistamientos.
El fenómeno se traslada a la pantalla y al desierto
En la década de 1950, Hollywood capitalizó el interés social con el estreno en 1950 del filme de espionaje El platillo volador. Poco después, en julio de 1952, la tensión aumentó cuando radares y pilotos detectaron cerca de doce objetos sin explicación sobrevolando el cielo de Washington D.C.
Uno de los hitos más significativos ocurrió en 1955 con el inicio de la edificación de las instalaciones de la Fuerza Aérea conocidas como el Área 51, ubicadas al noroeste de Las Vegas. Este lugar se convirtió rápidamente en el epicentro de las teorías conspirativas globales, aunque la CIA no admitió oficialmente su existencia hasta el año 2013. Otros sucesos relevantes de la época incluyen los avistamientos masivos de luces en Levelland, Texas, en 1957, que afectaron el funcionamiento de vehículos y sistemas eléctricos.
Ciencia ficción y el fin de las investigaciones oficiales iniciales
La cultura popular dio un salto cualitativo en septiembre de 1966 con el debut de Viaje a las estrellas a través de la cadena NBC, estableciendo un estándar para las narrativas espaciales. Sin embargo, el 17 de diciembre de 1969, la Fuerza Aérea clausuró el Proyecto Libro Azul tras dictaminar que no existían pruebas de origen extraterrestre ni riesgos para la seguridad nacional en los casos analizados.

El auge del cine de contacto y nuevos incidentes
En 1977, Steven Spielberg transformó el género con Encuentros cercanos del tercer tipo, una obra que se enfocó en el suspenso y el misterio del contacto alienígena, convirtiéndose en un baluarte de la ciencia ficción. Mientras tanto, en la vida real, el personal militar estadounidense en el Reino Unido informó en diciembre de 1980 sobre luces extrañas y un objeto metálico en el bosque de Rendlesham, al noreste de Londres.
Spielberg regresaría en 1982 con el clásico E.T., el extraterrestre, centrando la narrativa en la emotiva relación entre un niño y un ser de otro mundo. Años más tarde, en 1996, Roland Emmerich presentó Día de la Independencia, una épica de destrucción masiva y defensa global frente a una invasión alienígena. En el ámbito de los hechos reportados, marzo de 1997 destacó por las luces avistadas sobre Phoenix, Arizona, presuntamente pertenecientes a una estructura voladora de gran tamaño.
La era de la desclasificación y los videos del Pentágono
El nuevo milenio trajo consigo evidencias digitales. En 2015, se registraron videos conocidos como “Gofast” y “Gimbal”, donde pilotos militares rastreaban objetos con movimientos anómalos.
“Hay toda una flota de ellos… Está rotando”
mencionaba un aviador en las grabaciones que luego fueron filtradas y validadas por el Pentágono. En 2019, la Marina reconoció oficialmente tres clips de video como fenómenos aéreos no identificados.

Institucionalización del estudio de los UAP
En 2020, el Pentágono formalizó la creación de la Fuerza de Tarea UAP (Fenómenos Aéreos No Identificados). Al año siguiente, un informe gubernamental revisó 144 incidentes; aunque no hallaron nexos alienígenas, admitieron la dificultad de explicar las trayectorias de vuelo y solicitaron mejores sistemas de captura de datos.
El año 2022 fue crucial: el Congreso realizó la primera audiencia pública sobre ovnis en medio siglo, catalogándolos como un asunto de seguridad nacional. Simultáneamente, la NASA inició un estudio científico de alto nivel, y se fundó la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO) dentro del Departamento de Defensa para centralizar el monitoreo en el aire, el espacio y el mar.
Testimonios de encubrimiento y conclusiones científicas
En julio de 2023, el exoficial de inteligencia David Grusch declaró ante el Congreso que el gobierno posee un programa secreto de ingeniería inversa sobre tecnología no identificada, afirmación que el Pentágono negó categóricamente. No obstante, para 2024, un estudio exhaustivo de la AARO concluyó que, tras revisar casi 100 años de reportes desde 1945, no existe evidencia de vida extraterrestre ni de ocultamiento de naves espaciales por parte del Estado o entes privados.
El debate político contemporáneo (2026)
La política estadounidense ha mantenido el tema en la agenda pública durante el año 2026 a través de tres frentes principales:
- Barack Obama: El 14 de febrero, el expresidente afirmó que los fenómenos son reales, aunque aclaró:
“Son reales. Pero yo no los he visto. Y, no los están guardando en el Área 51”
. Posteriormente, en sus redes sociales, enfatizó que si bien la vida en el universo es estadísticamente probable, las distancias interestelares hacen que las visitas sean poco factibles.
- Donald Trump: El 19 de febrero, el presidente Donald Trump instruyó a las agencias de inteligencia a desclasificar y publicar expedientes sobre alienígenas y ovnis, citando el alto interés ciudadano y cuestionando la gestión informativa de su predecesor.
- Anna Paulina Luna: El 31 de marzo, la legisladora envió una misiva al secretario de Defensa, Pete Hegseth, exigiendo la entrega de aproximadamente 48 videos de UAPs a los comités de supervisión, argumentando que estos fenómenos constituyen una amenaza directa para la seguridad y operatividad de las fuerzas armadas.
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