Las autoridades de Irán han denunciado formalmente una serie de ataques ejecutados este sábado por aeronaves pertenecientes a Estados Unidos e Israel. La ofensiva aérea tuvo como objetivo las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr, donde se ha confirmado el fallecimiento de un trabajador, así como diversas instalaciones de la industria petroquímica en la provincia de Juzestán, donde se registraron múltiples heridos que ya reciben asistencia médica.
El incidente reportado en Bushehr ocurrió aproximadamente a las 08:30, hora local. Según los informes técnicos, un proyectil impactó en las proximidades de un cerco perimetral de seguridad. Un representante de la planta detalló a la agencia de noticias Tasnim las consecuencias del impacto:
«Due a la onda expansiva y la metralla de este ataque, uno de los edificios anexos de la central eléctrica resultó dañado y, lamentablemente, uno de los empleados del departamento de seguridad física de la central falleció en el acto»
.
Pese a la gravedad del evento, las inspecciones preliminares aseguran que la operatividad de la central no se ha visto afectada y que las estructuras principales permanecen intactas. Es importante señalar que este representa el cuarto ataque contra esta infraestructura estratégica desde que comenzó la campaña militar de EE.UU. e Israel el pasado 28 de febrero. El gobierno iraní ha recalcado que cualquier daño sustancial en la planta conlleva un riesgo latente de desastre nuclear debido al manejo de materiales radiactivos.
Reacciones diplomáticas y advertencias regionales
El canciller iraní, Abbas Araqchi, condenó enérgicamente estas acciones y comparó la situación con la atención mediática recibida por la planta de Zaporiyia en Ucrania. Durante su pronunciamiento, el diplomático cuestionó la postura internacional:
«¿Recuerdan la indignación de Occidente por las hostilidades cerca de la central nuclear de Zaporiyia, en Ucrania? Israel y EEUU han bombardeado nuestra central de Bushehr en cuatro ocasiones hasta ahora»
.
Además, Araqchi emitió una advertencia sobre el peligro ambiental para las naciones vecinas, señalando que
«la lluvia radiactiva acabará con la vida en las capitales del Consejo de Cooperación del Golfo, no en Teherán»
, haciendo énfasis en la posición geográfica de las ciudades árabes del golfo Pérsico respecto a la planta.
Por su parte, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) manifestó haber recibido el reporte del ataque. El director general del ente, Rafael Grossi, expresó su «profunda preocupación», reiterando que las instalaciones nucleares y sus servicios auxiliares jamás deben ser blancos militares. No obstante, el OIEA aclaró que, hasta el momento, no se han detectado incrementos en los niveles de radiación en la zona.
Impactos en el sector petroquímico de Juzestán
Simultáneamente, la provincia de Juzestán sufrió embates que afectaron su capacidad industrial. La Gobernación regional confirmó que tres proyectiles impactaron en la zona de Ahvaz alrededor de las 10:45. Poco después, a las 10:47, una detonación de gran magnitud sacudió el complejo de Bandar Imam, situado en la Zona Económica Especial de Mahshahr.
Entre las infraestructuras que sufrieron daños se encuentran las plantas de las empresas Fajr 1, Fajr 2, Riyal y Amir Kabir. Como medida de seguridad, se procedió a la evacuación total de la Zona Económica Especial de Mahshahr. Portavoces oficiales del gobierno de Juzestán aseguraron que
«la situación está bajo control»
y desmintieron cualquier rumor sobre fugas de sustancias químicas peligrosas.
Finalmente, se informó que, aunque existen focos de incendio y deflagraciones de gases en el perímetro afectado, estas emisiones no representan un riesgo tóxico para la población civil. Las autoridades confirmaron que «todos los heridos han sido atendidos» satisfactoriamente.
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