Al menos cuatro personas han perdido la vida y otras tres resultaron heridas tras una nueva incursión militar ejecutada por las fuerzas de Israel en la región sur de Líbano, según el reporte oficial emitido este jueves por el Ministerio de Sanidad libanés.
El informe más reciente de las autoridades sanitarias eleva la cifra acumulada de víctimas fatales a 1.318 fallecidos, entre los cuales se contabilizan 125 menores de edad. Este recuento se origina desde el inicio de la ofensiva vinculada al conflicto entre Israel y Estados Unidos contra Irán, que comenzó el pasado mes de febrero y provocó la reanudación de los ataques del grupo Hezbolá desde territorio libanés.
En cuanto a los heridos, el balance general alcanza las 3.935 personas. Por su parte, la Unidad de Riesgos y Desastres ha señalado que la crisis humanitaria ha forzado el desplazamiento de 136.321 ciudadanos, quienes han huido principalmente de las zonas bajo fuego en el sur del país y en la capital, Beirut.
Acciones militares y defensa aérea
Horas antes del informe oficial, la organización Hezbolá se atribuyó la responsabilidad de un ataque contra posiciones del Ejército israelí en el norte de dicho país, empleando para ello una combinación de drones y proyectiles. Según difundió la cadena Al Manar, vinculada a la milicia, estas acciones provocaron la activación de las alarmas antiaéreas en diversas zonas fronterizas. En respuesta, las fuerzas militares de Israel detectaron el lanzamiento de aproximadamente 50 cohetes durante la madrugada, afirmando que la gran mayoría pudieron ser interceptados exitosamente.
Paralelamente, diversos reportes apuntan a una posible expansión de la invasión terrestre israelí. Según información publicada por el portal de noticias Walla, las tropas hebreas estarían profundizando su avance unos 14 kilómetros hacia el norte dentro del territorio libanés.
Tensiones territoriales y postura política
La estrategia israelí sobre el control de la región ha generado preocupación internacional. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel y líder del Partido Sionista Religioso, ha declarado públicamente que el objetivo es establecer una
«nueva frontera de seguridad»
ubicada específicamente en el río Litani una vez que la actual operación militar concluya.
Este recrudecimiento de la violencia se produce a pesar del alto el fuego pactado en noviembre de 2024. Durante los meses recientes, Israel ha mantenido una campaña de bombardeos frecuentes, justificando sus acciones como medidas preventivas contra Hezbolá. No obstante, las autoridades libanesas y el grupo armado han denunciado estas maniobras como una clara violación del acuerdo, críticas que también han sido emitidas desde las Naciones Unidas.
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