La crisis climática en Afganistán ha alcanzado niveles críticos. Según los informes actualizados de los organismos de socorro, se contabilizan al menos 48 víctimas mortales y 73 personas heridas debido a las severas inundaciones que han golpeado al país desde el inicio de la temporada de lluvias en el mes de marzo.
Yousuf Hamad, vocero de la Autoridad Nacional de Respuesta a Desastres, puntualizó que tan solo en la última jornada se sumaron seis fallecimientos y siete heridos más a la estadística oficial a causa de los aguaceros extremos que no dan tregua.
Graves daños materiales y familias desplazadas
La destrucción de infraestructura ha sido significativa durante las últimas 24 horas, periodo en el cual más de 130 viviendas fueron destruidas totalmente, mientras que otras 390 casas sufrieron daños parciales de diversa consideración. Esta situación ha perjudicado directamente a unas 1.042 familias en diversas regiones del país, obligando a más de 200 de ellas a abandonar sus residencias y desplazarse ante la pérdida de sus hogares.
Por su parte, el Departamento de Meteorología del Ministerio de Transportes y Aviación ha activado alertas ante la posibilidad de que se presenten nevadas intensas y precipitaciones acompañadas de tormentas eléctricas. Estos eventos climáticos podrían afectar severamente las áreas central, septentrional, oriental y occidental de la nación asiática.
Las provincias que han reportado las mayores afectaciones hasta el momento incluyen a Kabul, Kapisa, Paruán, Panshir, Paktiyá, Kunar y Lagmán. Se prevé que las condiciones de inestabilidad climática, con más lluvias e inundaciones recurrentes, continúen manifestándose en casi la totalidad del territorio nacional durante los días venideros, manteniendo en alerta a los equipos de emergencia.
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