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Créditos “preaprobados” con pagos anticipados: la SEPS alerta posibles prácticas ilegales en una caja de ahorro

Un crédito “preaprobado”, sin garante y con una tasa aparentemente accesible, puede parecer una oportunidad para miles de personas que buscan financiamiento. Sin embargo, detrás de estas ofertas se esconden prácticas que podrían ser ilegales y abusivas, según advierte la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS).

El caso de Carlos Espinosa, un adulto mayor en Quito, evidencia un patrón que preocupa a las autoridades: pagos anticipados por préstamos que nunca se concretan.

El espejismo del crédito fácil

Carlos acudió junto a su esposa a la caja de ahorro “Esperanza del Valle”, en Carapungo, atraído por una oferta de crédito con condiciones favorables, con una tasa de interés del 11%. El proceso inició como cualquier trámite financiero: entrega de documentos, evaluación de ingresos y una respuesta que parecía definitiva.

Pero antes de recibir el dinero, les impusieron una condición: firmar un contrato de “gestión del crédito” y pagar el 6% del monto solicitado bajo el concepto de “encaje”.

Ese depósito, lejos de garantizar el crédito, marcó el inicio de una espera que se extendió durante cuatro meses. Al final, el préstamo fue negado.

Cobros sin sustento y contratos desiguales

El problema no terminó ahí. Según Espinosa, el contrato firmado incluía cláusulas que penalizaban únicamente al cliente.

Si desistía del proceso, perdía parte del dinero. Pero incluso cuando la entidad rechazó el crédito, se aplicaron cobros adicionales.

Además de la pérdida económica, Espinosa aseguro haberse sentido engañado.

Lo que dice la autoridad

La SEPS es clara: estas prácticas no se ajustan a la normativa vigente.

Cobrar dinero antes de aprobar un crédito no es legal, ya que no existe aún una relación jurídica ni un servicio prestado. Además, la figura del “encaje” no aplica para cajas de ahorro, por lo que su uso carece de sustento jurídico.

Peor aún, si el crédito no se concreta, retener el dinero del cliente constituye un cobro indebido.

La entidad advierte que estos casos podrían escalar a situaciones más graves:

Un marco legal que pone límites

Las cajas de ahorro operan bajo reglas estrictas:

  • Solo pueden otorgar créditos a sus propios socios
  • No pueden captar dinero del público
  • No pueden funcionar como entidades financieras tradicionales

En este contexto, cobros anticipados por conceptos como “encaje”, “carpeta” o “gestión” no están contemplados en la ley, especialmente si el crédito nunca se entrega.

Señales de alerta para la ciudadanía

Según la SEPS, existen indicios claros de posibles irregularidades:

  • Promesas de créditos “preaprobados”
  • Solicitud de pagos antes del desembolso
  • Retención de dinero sin entregar el préstamo
  • Procesos largos sin respuestas claras

Además, los llamados “contratos de gestión de crédito” no están regulados en Ecuador, por lo que no justifican cobros ni retenciones.

¿Qué pueden hacer las personas afectadas?

Las víctimas de estas prácticas no están desprotegidas. Existen varias vías para reclamar:

En algunos casos, la intervención de la autoridad ha permitido la devolución de los valores cobrados.

Un sistema en transición y mayores riesgos

Actualmente, las cajas de ahorro atraviesan un proceso de regularización que se extenderá hasta noviembre de 2026. Durante este periodo, no todas están plenamente registradas ni bajo control integral.

Esto incrementa el riesgo de abusos y exige mayor precaución por parte de la ciudadanía.

Antes de aceptar un crédito, tome en cuenta

  • Verifique que la entidad esté registrada en la SEPS
  • Confirme que usted es socio de la organización
  • Desconfíe de ofertas “preaprobadas”
  • No realice pagos anticipados
  • Recuerde que estas entidades no cuentan con seguro de depósitos

Entre la necesidad y el riesgo

En un contexto económico complejo, donde el acceso al crédito formal es limitado, estas ofertas pueden resultar tentadoras. Pero la falta de regulación efectiva y el aprovechamiento de la necesidad económica están dejando a personas como Carlos con deudas, pérdidas y frustración.

Radio Pichincha

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