El jefe de Estado chileno, José Antonio Kast, comunicó este martes su decisión de fortalecer el Estado de Excepción en los puntos más conflictivos de la denominada Macrozona Sur. Esta demarcación geográfica integra las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, así como la provincia de Arauco en la región del Bío Bío. La estrategia gubernamental mantiene el despliegue de militares en entornos tanto urbanos como rurales, con el objetivo primordial de mitigar los incidentes violentos atribuidos a grupos radicales mapuches.
Es pertinente señalar que este régimen excepcional tiene antecedentes recientes en el país transandino. Durante el mandato de Sebastián Piñera, la medida estuvo vigente desde octubre de 2021 hasta marzo de 2022. Posteriormente, la administración liderada por Gabriel Boric reinstauró esta condición el 17 de mayo de 2022, manteniéndola operativa de manera ininterrumpida hasta la actualidad.
En el marco de un encuentro con periodistas en la Asociación de Radiodifusores de Chile (ARCHI), Kast explicó que, aunque el propósito final de su gestión es eliminar eventualmente el Estado de Excepción, actualmente resulta indispensable
“plantear algunas modificaciones para ejercer un mayor control en algunas zonas críticas”
. El mandatario subrayó que estos cambios buscan alcanzar una estabilidad que hoy no existe en el territorio.
El presidente adelantó que en las próximas semanas se implementarán ajustes en la logística de seguridad para buscar la normalización de la convivencia en el sur. Kast enfatizó que no es una situación ideal el uso permanente de las Fuerzas Armadas para proteger a la ciudadanía. Asimismo, puntualizó que en ciertos sectores complejos
“yo no tengo por qué entrar con una división blindada; no corresponde”
.

Estrategia en la comunidad de Temucuicui
Al ser interrogado específicamente sobre la situación de Temucuicui —comunidad ubicada en la comuna de Ercilla, Región de La Araucanía, y vista como un foco de resistencia autónoma—, el mandatario detalló que la intervención privilegiará la inteligencia por sobre el uso de la fuerza bruta. Entre las tácticas evaluadas por el Ejecutivo se encuentra la limitación del tránsito de entrada y salida, e incluso la posibilidad de interrumpir el suministro de recursos básicos para la zona.
Respecto a la autonomía que reclaman ciertos sectores en dicha localidad, el jefe de Estado fue tajante al declarar:
“Si alguien dice que es una zona autónoma, bueno, que se autoabastezca de todo”
.
Finalmente, Kast argumentó que dentro de las comunidades mapuche existen personas inocentes que son víctimas de manipulación por parte de “malos líderes” que desafían la autoridad institucional. Por este motivo, el Gobierno aplicará restricciones severas al movimiento de individuos en aquellas áreas donde operan estos dirigentes, buscando retomar el control estatal en la región.
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