La principal reserva energética del Ecuador enfrenta un nuevo episodio de presión.
Entre el 23 y el 29 de marzo, el embalse de Mazar registró un descenso de 6,53 metros en su cota, una caída que duplica la registrada la semana anterior (del 16 al 22 de marzo), cuando el nivel bajó 3,26 metros.
El dato, expuesto por el analista Dario Dávalos, refleja un deterioro acelerado en la disponibilidad hídrica en un momento clave para el sistema eléctrico nacional.
El escenario se agrava por la operación limitada de la central Coca Codo Sinclair, que actualmente funciona a media capacidad debido a la disminución del caudal, y por la suspensión de la interconexión eléctrica con Colombia, en medio de tensiones entre ambos países.

En este contexto, Mazar ha sostenido el ritmo de generación de las centrales Paute-Molino -la mayor hidroeléctrica del país- y Sopladora, lo que incrementa la presión sobre sus reservas.
Comparaciones
La situación no es inédita. Según Dávalos, durante el veranillo de diciembre de 2025 y enero de 2026, el sistema enfrentó condiciones similares; sin embargo, en ese momento, el suministro eléctrico desde Colombia permitió aliviar la carga, complementado con generación térmica.
Hoy, ese respaldo externo no está disponible, lo que reduce el margen de maniobra del país frente a un eventual déficit.
Además, el caudal que alimenta a Mazar también ha disminuido, lo que podría ralentizar la recuperación del embalse incluso si las condiciones climáticas mejoran en las próximas semanas.

Esto coloca al sistema en una situación de vulnerabilidad, especialmente si se prolonga la sequía o no se recupera la capacidad operativa de Coca Codo Sinclair.
Ante este panorama, Dávalos expone la necesidad urgente de reabrir el canal de suministro eléctrico con Colombia.
Plantea separar los conflictos políticos de los acuerdos técnicos, establecer una hoja de ruta clara y retomar la interconexión bajo condiciones programáticas que no comprometan los intereses nacionales.
La estabilidad energética del Ecuador -y con ella, el suministro eléctrico para millones de ciudadanos- depende de decisiones que, según advierte, no admiten más demora.
Radio Pichincha