En el marco de las operaciones militares que buscan asegurar el control hasta el río Litani, una frontera natural estratégica, las fuerzas de Israel han perpetrado nuevos ataques en el sur de Líbano, resultando en el fallecimiento de al menos once personas adicionales.
Uno de los puntos más críticos fue el mercado de Bint Yebeil, donde una incursión aérea dejó un saldo de cuatro víctimas mortales. Previamente, bombardeos dirigidos a la localidad de Hanuiyé, situada en la región de Tiro, provocaron la muerte de otras tres personas.
La violencia también se extendió a Chehabiyé, en el distrito de Tiro, lugar en el que el impacto contra una edificación cobró la vida de cuatro civiles más, elevando la cifra de fallecidos en esta jornada de hostilidades.
Intensificación de los bombardeos aéreos
La aviación israelí ha mantenido una presión constante sobre diversos puntos estratégicos. Entre las zonas afectadas se encuentran el barrio de Marej al Safa de Shukin, en la provincia de Nabatiye, así como las poblaciones de Hanin y Yater, pertenecientes a Bint Yebeil. Otros ataques se reportaron en Kafra y Kafur.
De igual manera, se registró una fuerte detonación en una residencia ubicada en Naqura (Tiro), mientras que las localidades de Sauané y Majdel Selm, en el distrito de Marjayún, también fueron blanco de proyectiles lanzados por las aeronaves de combate.
Por su parte, la artillería israelí concentró su fuego en sectores como Hanín, Jiam, Tulín y Esrifa. En respuesta a estas acciones, se ha documentado el lanzamiento de proyectiles desde territorio libanés dirigidos hacia el Estado de Israel.
Impacto en infraestructura y servicios
Las agresiones no solo han dejado pérdidas humanas, sino también graves daños materiales. El fuego de artillería en el triángulo que conecta a Jiam, Marjayún y Ebel Saqi, sumado a los ataques en Debín y Baraachit, ha generado un apagón eléctrico masivo que afecta a las regiones de Hasbaya, Arqub y Chebaa.
Informes recientes también advierten sobre la utilización de proyectiles de fósforo en las zonas de Bayada y Wadi Hamul, donde se ha observado una densa cortina de humo tras una explosión en un área con presencia de efectivos israelíes.
Acciones militares en Beirut
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron haber desmantelado «más de un centenar de torres» en la capital, Beirut, las cuales presuntamente eran empleadas por el grupo Hezbolá.
«Estas torres terroristas eran utilizadas por Hezbolá para mando, control y resguardo de complots terroristas contra ciudadanos del Estado de Israel y las fuerzas de las FDI», detalló la institución militar a través de un comunicado oficial.
En el curso de estas operaciones en la capital libanesa, se confirmó el fallecimiento de tres mandos de Hezbolá. Entre los fallecidos destaca Hamza Ibrahim Rakin, quien se desempeñaba como el segundo al mando de la Unidad 1800. También murieron un oficial de operaciones y otro integrante de dicha unidad, la cual es señalada como el enlace de coordinación entre Hezbolá y agrupaciones palestinas en Gaza, Siria, Cisjordania y el propio Líbano.
Evacuaciones urgentes en el valle de la Becá
Ante el recrudecimiento de las acciones, el ejército israelí emitió una orden de evacuación inmediata para seis comunidades en el valle de la Becá: Zalaya, Labaya, Yohmar, Sohmar, Qalaya y Delafi.
El portavoz militar para la audiencia árabe, Avichai Adrai, sostuvo que
«las actividades terroristas de Hezbolá están obligando a las FDI a actuar con contundencia en esas zonas»
. A pesar de la advertencia, el vocero aseguró:
«No tenemos intención de hacerles daño»
, instando a los residentes a trasladarse al norte de Karaún, advirtiendo que cualquier desplazamiento hacia el sur representaría un riesgo mortal.
Según datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad de Líbano, desde que inició la escalada el pasado 3 de marzo, se contabilizan 1.247 personas fallecidas y un total de 3.680 ciudadanos heridos como consecuencia del conflicto.
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