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Meta desarrolla una IA que anticipa la actividad cerebral humana

Durante múltiples décadas, el avance de la neurociencia se asemejó al trabajo de un arqueólogo que desentierra una metrópoli sector por sector. Se identificó que el área V5 gestiona el movimiento, que el giro fusiforme se encarga del reconocimiento de rostros y que la zona visual de las palabras procesa la lectura. No obstante, este mapa se mantenía fragmentado, siendo sumamente preciso en sus partes, pero incapaz de revelar cómo el cerebro logra integrar toda esa información en una percepción unificada de la realidad.

Recientemente, Meta ha presentado una innovación tecnológica que transforma este panorama. El hallazgo más sorprendente es que este nuevo sistema de Inteligencia Artificial logra predecir la reacción cerebral colectiva de un grupo humano con una exactitud superior a la respuesta individual de cualquier persona analizada. Desde una perspectiva estadística, la IA no solo replica el funcionamiento cerebral, sino que lo trasciende.

TRIBE v2: La evolución del mapeo neuronal

El modelo denominado TRIBE v2, que fue presentado por el departamento FAIR de Meta el pasado 25 de marzo de 2026, tiene la capacidad de procesar de forma simultánea datos de video, audio y texto para anticipar la actividad neuronal captada mediante resonancia magnética funcional (fMRI). Para su desarrollo, el sistema fue entrenado con más de 1.000 horas de registros de 720 voluntarios que fueron expuestos a estímulos cotidianos, tales como episodios de la serie Friends, documentales producidos por la BBC, largometrajes y podcasts de narrativa extensa.

El modelo alcanza una correlación casi dos veces superior a la de cualquier sujeto individual al predecir la respuesta cerebral promedio del grupo (X: @AIatMeta)

A diferencia de las versiones previas que operaban con unos 1.000 vóxeles cerebrales, el TRIBE v2 trabaja con una resolución de 70.000 vóxeles. Este salto tecnológico representa la transición de simplemente identificar en qué hemisferio ocurre un proceso a visualizar con precisión quirúrgica qué región específica se activa, bajo qué patrón y en qué orden cronológico.

Superando la variabilidad del cerebro humano

Al ser contrastado con el Human Connectome Project —el banco de datos de mayor prestigio científico, registrado con escáneres de 7 Tesla y 176 participantes— el modelo de Meta alcanzó una correlación con la respuesta cerebral promedio que prácticamente duplica la mediana de los sujetos humanos individuales.

Dicho de otro modo, si se desea comprender cómo reacciona el cerebro promedio ante una escena de alta carga emocional o una estructura lingüística compleja, el algoritmo de Meta proporcionará un resultado más exacto que el que generaría cualquier cerebro real dentro de ese mismo grupo. Esto se debe a que el sistema identifica el patrón subyacente compartido, logrando filtrar el «ruido» individual causado por factores como:

  • Niveles de atención momentáneos.
  • Estado de cansancio del sujeto.
  • La historia personal y sesgos individuales.

El surgimiento de la neurociencia in-silico

A través de simulaciones computarizadas y sin requerir la presencia de personas dentro de un escáner, los científicos lograron replicar experimentos icónicos de la neurociencia contemporánea. De esta forma, se validó la actividad en el área fusiforme para rostros, el área parahipocampal para entornos espaciales y la lateralización del hemisferio izquierdo para procesos sintácticos de alta complejidad. Décadas de trabajo empírico fueron reproducidas mediante simulación con una correlación estadística significativa entre lo proyectado y lo medido.

TRIBE v2 opera con una resolución de 70.000 vóxeles cerebrales, superando por amplio margen los 1.000 utilizados en modelos anteriores de neurociencia computacional (X: @AIatMeta)

Un detalle fundamental es que el modelo nunca había sido expuesto a esos experimentos específicos. Logró deducirlos porque comprendió un concepto mucho más profundo: la organización funcional del cerebro humano. Este hito introduce el concepto de «neurociencia in-silico», lo cual modifica drásticamente la viabilidad económica de la investigación científica. Considerando que cada sesión de fMRI implica costos elevados y requiere infraestructura de alta gama, con TRIBE v2 los investigadores podrán validar hipótesis en una computadora antes de utilizar recursos físicos.

Alcances y limitaciones del sistema

Pese a sus capacidades, el estudio es transparente respecto a sus bordes actuales: el TRIBE v2 analiza el cerebro únicamente como un receptor pasivo de información externa. Por el momento, no es capaz de modelar al cerebro como un agente autónomo que toma decisiones, ejecuta acciones o gestiona memorias a largo plazo. Además, cabe recordar que la fMRI cuantifica el flujo sanguíneo y no los impulsos eléctricos neuronales directos. En consecuencia, lo que la IA predice es una aproximación de lo que sucede en la corteza cerebral, aunque sea una de precisión inédita.

Meta ha facilitado el acceso a este modelo, su código y sus pesos bajo una licencia de carácter no comercial. Esto representa una oportunidad única para instituciones académicas en América Latina que carecen de escáneres de 7 Tesla, permitiéndoles emplear el TRIBE v2 para profundizar en el estudio de patologías que afectan gravemente a la región, tales como:

  • Accidentes Cerebrovasculares (ACV).
  • Casos de epilepsia.
  • Diversos tipos de deterioro cognitivo.

«Estos resultados establecen la inteligencia artificial como un marco unificador para explorar la organización funcional del cerebro humano».

Aunque el potencial de este mapa integral es todavía incalculable, la realidad es que un sistema de inteligencia artificial ha demostrado comprender la respuesta humana ante la experiencia con mayor claridad que la representación que cada individuo tiene de sí mismo. Se abre así una interrogante científica cuya respuesta definitiva podría tomar décadas en concretarse.

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