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Diabetes y amputación: claves para prevenir lesiones en los pies

Las personas diagnosticadas con diabetes que no mantienen una vigilancia rigurosa sobre su salud se enfrentan a una amenaza latente: el pie diabético. Esta condición figura entre las secuelas más recurrentes y peligrosas de este padecimiento crónico, manifestándose a través de úlceras o heridas persistentes que tienen dificultades para sanar y que, en los escenarios más críticos, culminan en la pérdida de la extremidad.

La doctora Elizabeth Salsavilca Macavilca, quien se desempeña como jefa del Servicio de Endocrinología del Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren de EsSalud, explicó detalladamente esta patología. Según la experta, el origen suele estar en cambios estructurales de las extremidades inferiores.

“El pie diabético es una lesión que no cicatriza y suele estar asociada a deformaciones como los dedos en garra. Estas alteraciones generan callosidades que, con el tiempo, producen heridas. Esa es la primera señal de alerta”

Además de estas deformidades, la especialista hizo hincapié en que la sequedad extrema de la piel y la presencia de grietas, sobre todo en el contorno del pie, son señales de advertencia que exigen una evaluación médica inmediata.

Pie diabético: la complicación de la diabetes que puede llevar a la pérdida de extremidades. (Foto: Agencia Andina)

El impacto de la neuropatía diabética

El desarrollo del pie diabético está estrechamente ligado a la neuropatía diabética, un proceso de degradación de los nervios periféricos que suele presentarse en individuos que han convivido con una enfermedad mal controlada por más de 15 años. Este daño neurológico conlleva una pérdida paulatina de la sensibilidad, cambios en la forma de caminar y la aparición de malformaciones óseas en los dedos.

Respecto a esta evolución, Salsavilca Macavilca precisó la gravedad del deterioro sensorial.

“Con el tiempo, el organismo comienza a deteriorarse. La pérdida de sensibilidad al caminar altera la pisada y favorece deformaciones en los dedos”

. Debido a esto, muchas heridas pueden pasar inadvertidas para el paciente al no sentir dolor, lo que resalta la importancia de una supervisión constante.

Diabetes mal controlada aumenta hasta en 80% el riesgo de lesiones graves en los pies. (Foto: Agencia Andina)

Insuficiencia circulatoria y peligro de necrosis

La mala circulación sanguínea es otro factor determinante que eleva la probabilidad de una amputación en pacientes con una larga trayectoria de diabetes. Las arterias que suministran sangre a los pies son por naturaleza extensas y estrechas, lo que las hace susceptibles a obstrucciones si los niveles de glucosa no se mantienen en rangos óptimos.

La jefa de Endocrinología de EsSalud advirtió sobre las consecuencias de este déficit de irrigación:

“Cuando aparece una herida o inflamación, la falta de irrigación impide la regeneración del tejido. Esto puede provocar necrosis y, en situaciones extremas, la pérdida de la extremidad”

. Ante este panorama, se insta a los pacientes a realizar una inspección diaria de sus pies, utilizando un espejo para observar la planta y asegurando una limpieza exhaustiva.

Pacientes con diabetes corren alto riesgo de amputación por pie diabético si descuidan su control. (Foto: Agencia Andina)

Estrategias de prevención y seguimiento médico

Para mitigar estos riesgos, los profesionales de la salud recomiendan seguir un protocolo de cuidado preventivo que incluye:

  • Visitas mensuales al podólogo para el corte técnico de uñas y manejo de callosidades.
  • Realización de chequeos médicos periódicos para identificar anomalías de forma temprana.
  • Mantenimiento de un control metabólico estricto bajo supervisión profesional.

Un pilar fundamental en este proceso es la prueba de hemoglobina glicosilada, la cual refleja el promedio de azúcar en la sangre de los últimos 90 días. Se estima que mantener este indicador bajo control puede disminuir hasta en un 80% las probabilidades de sufrir complicaciones vinculadas a la diabetes.

Peruanos consumen 23.3 cucharitas de azúcar por día, pero la OMS solo recomienda 10 para tener una vida saludable| Andina

Concientización sobre el manejo de la enfermedad

La comunidad médica hace un llamado urgente a los pacientes para que tomen conciencia de que la diabetes requiere un compromiso constante. El descuido de la glucemia a largo plazo no solo afecta los pies, sino que deteriora integralmente la calidad de vida y aumenta la incidencia de intervenciones quirúrgicas drásticas.

Adoptar rutinas de autocuidado, asistir a las consultas programadas y monitorizar los niveles de azúcar son acciones indispensables. Estas medidas no solo previenen la aparición de lesiones, sino que son la mejor herramienta para salvaguardar la integridad física de quienes conviven con este trastorno.

La diabetes tipo 2 es otra enfermedad asociada a la obesidad y que se caracteriza por la resistencia a la insulina - crédito Andina

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