Una movilización sin precedentes se tomó el corazón de Londres, donde decenas de miles de personas manifestaron su rotundo rechazo al fortalecimiento de las corrientes de extrema derecha. La jornada, descrita por sus promotores como la manifestación más grande de este tipo en la historia británica, reunió a una amplia diversidad de colectivos sociales y defensores de los derechos humanos en el centro de la capital.
Durante el recorrido, agrupaciones como el Leicester Frente al Racismo lideraron cánticos que resonaron en las principales avenidas:
“¡No a las fronteras! ¡No a los países! ¡Paremos las deportaciones!”
. Estas consignas marcaron el tono de una protesta centrada en la inclusión, la tolerancia y el alto a las políticas discriminatorias.
Cifras récord y discrepancias en la asistencia
En cuanto a la magnitud de la convocatoria, existen versiones encontradas entre las autoridades y los organizadores. La Policía Metropolitana estimó una participación de 50.000 ciudadanos. No obstante, la plataforma Alianza Juntos elevó la cifra a 500.000 personas. Kevin Courtney, portavoz de la organización convocante, manifestó desde Whitehall:
“Estimamos que hay medio millón de personas en la manifestación, la mayor manifestación de la historia contra la extrema derecha. Nos da confianza para seguir. Muchas gracias”
.
La movilización de la Alianza Juntos coincidió geográficamente con una marcha de la Coalición Palestina. Ambas corrientes humanas convergieron en Hyde Park, un punto emblemático de la capital británica. En este espacio, las demandas por los derechos humanos y la justicia social se unificaron bajo lemas que destacaban en múltiples pancartas:
- “No podéis dividirnos”
- “Refugiados, bienvenidos”
- “Combate la ignorancia, no a los inmigrantes”
- “Este mundo pertenece a todos”
Respaldo de figuras públicas y políticas
El evento contó con un notable apoyo de personalidades de la cultura y la política del Reino Unido. Entre los asistentes destacaron el exlíder laborista Jeremy Corbyn, así como figuras de la música y el entretenimiento como los integrantes de la banda UB40, Lenny Henry, Paloma Faith, Billy Bragg y Leigh-Anne Pinnock. Además, la causa recibió el respaldo oficial del alcalde de Londres, Sadiq Khan, y del líder del Partido Verde, Zack Polanski, evidenciando un consenso transversal contra las políticas de exclusión.
Pese a la masividad de la marcha principal, se registró la presencia de un grupo minoritario de contramanifestantes. Estos manifestantes portaban banderas de Israel y el estandarte histórico de Irán, correspondiente al periodo monárquico y caracterizado por el símbolo del sol y el león. Según los reportes oficiales, no se produjeron altercados significativos, permitiendo que la jornada se desarrollara en un clima de tranquilidad a pesar de la fuerte carga política del encuentro.
Esta demostración de fuerza social ocurre en medio de un intenso debate nacional sobre la inmigración, la gestión de las fronteras y el endurecimiento de las medidas de control social. Los participantes exigieron una mayor apertura y denunciaron las posturas que consideran extremistas. La unión de diferentes causas puso de relieve la intersección entre el antirracismo y la defensa global de los derechos fundamentales como elementos centrales de la protesta ciudadana.
El recorrido, que abarcó desde Whitehall hasta Hyde Park, proyectó un mensaje potente hacia las autoridades y la opinión pública. La movilización no solo destacó por su magnitud, sino por la ausencia de incidentes mayores, consolidándose como un hito en la historia reciente de las movilizaciones en Londres que promueven la diversidad y el respeto mutuo frente a las corrientes de odio.
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