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Paciente de Neuralink controla su MacBook y juega WoW con la mente

Jon L. Noble, quien forma parte del grupo pionero de pacientes de la compañía Neuralink —la firma de biotecnología liderada por Elon Musk—, ha compartido recientemente los sorprendentes avances alcanzados a 100 días de haber recibido su implante cerebral. Según sus testimonios, el usuario ha logrado dominar el uso de su computadora MacBook y participar en partidas de videojuegos de alta complejidad, como World of Warcraft, operándolos exclusivamente a través de sus pensamientos.

“Cuesta creer que ya hayan pasado 100 días desde que recibí mi implante Neuralink N1. Al mirar atrás, todo el proceso parece ciencia ficción que, de alguna manera, se convirtió en mi realidad cotidiana”

El camino tecnológico de Jon L. Noble hacia el control mental

El proceso para que Noble pudiese interactuar mentalmente con su equipo comenzó con una intervención quirúrgica denominada Día 0. El paciente describió el procedimiento como un éxito rotundo y menos complejo de lo imaginado. Mediante el uso de anestesia general y una incisión mínima, un sistema robótico especializado insertó con exactitud un total de 1.024 hilos ultrafinos directamente en su corteza motora.

Tras la operación, el paciente manifestó haber despertado con un estado de ánimo positivo y una gran lucidez, recibiendo el alta para regresar a su hogar apenas al día siguiente. La recuperación física fue sumamente veloz; en una semana, la cicatriz era casi imperceptible. Además, el paciente resaltó que, una vez activada la interfaz cerebro-computadora, experimentó una renovación en su bienestar emocional y una mayor claridad en sus procesos mentales.

El propio Noble señaló que la cirugía inicial fue sencilla: bajo anestesia y mediante una incisión mínima, un robot implantó 1.024 hilos ultrafinos en su corteza motora. (X: CheckCanopy)

Fue durante la segunda semana cuando ocurrió el hito técnico más relevante: la sincronización del dispositivo con su MacBook. Con el apoyo de los ingenieros de Neuralink, el usuario realizó sesiones de calibración que duraron apenas unos minutos. De manera sorprendente, Noble pudo dirigir el cursor por la pantalla utilizando únicamente su intención cerebral.

Lo que inicialmente se sentía como una interacción algo imprecisa, evolucionó rápidamente. Al llegar a la tercera semana, ya era capaz de ejecutar clics, mover ventanas y redactar textos de forma fluida y natural. Jon L. Noble hizo hincapié en que la integración con el sistema operativo de Apple fue sumamente eficiente, permitiéndole pasar de un nivel de usuario básico a uno avanzado en un lapso muy breve.

El desafío más emocionante llegó cerca del día 80, cuando se propuso la meta de jugar World of Warcraft prescindiendo totalmente de controles físicos. Aunque las primeras pruebas fueron complicadas, la sincronización definitiva entre su cerebro y la tecnología resultó en lo que él mismo definió como “pura magia”.

Noble logró manejar su MacBook y jugar World of Warcraft solo con la mente. (X: CheckCanopy)

En la actualidad, el paciente se involucra en raids y se dedica a explorar el vasto mundo de Azeroth sin necesidad de tocar un ratón o un teclado. Esta capacidad de operar en entornos virtuales mediante la voluntad mental le ha otorgado una libertad que ha calificado como una sensación fascinante y adictiva.

La historia de Noble ha generado un gran impacto global. Las actualizaciones publicadas durante estos primeros tres meses han sido seguidas de cerca por estudiantes, científicos, gamers y, sobre todo, personas que viven con algún tipo de discapacidad. El flujo de mensajes ha sido masivo, con interrogantes sobre el futuro de esta innovación tecnológica. El paciente asegura que este apoyo externo ha sido un motor fundamental en su proceso.

Al cumplirse los 100 días, el usuario es categórico: su vida ha cambiado radicalmente gracias al chip. El implante no solo es una herramienta tecnológica para usar una computadora, sino un catalizador de transformación personal.

“Estoy ansioso por ver qué traerán los próximos 100 días”

El Neuralink N1 es un implante BCI inalámbrico del tamaño de una moneda, diseñado para colocarse en el cráneo. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Características técnicas del dispositivo Neuralink N1

El Neuralink N1 es una interfaz cerebro-computadora (BCI) de carácter inalámbrico, cuyo tamaño es comparable al de una moneda. Está diseñado para integrarse directamente en el cráneo del usuario. Este aparato utiliza filamentos microscópicos equipados con electrodos que se sitúan en la zona de la corteza motora encargada del movimiento.

El sistema funciona captando las señales eléctricas de las neuronas y transformándolas en comandos digitales. Gracias a esto, individuos que padecen parálisis pueden manejar teléfonos móviles y computadoras mediante la actividad cerebral. El proceso de inserción es realizado por un robot quirúrgico de alta precisión que maneja hilos más delgados que un cabello para asegurar la transmisión de datos hacia la aplicación de Neuralink.

La tecnología de Neuralink busca que personas con lesiones medulares o parálisis puedan interactuar con dispositivos mediante la intención de movimiento. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

El conjunto tecnológico incluye el implante N1, los hilos de electrodos y un sistema de batería con carga inalámbrica. Aunque el enfoque prioritario es ayudar a pacientes con lesiones medulares, tetraplejia o parálisis severa, la investigación también explora la recuperación de capacidades sensitivas y el tratamiento de diversos trastornos neurológicos. Es importante destacar que, desde el año 2024, estos procedimientos forman parte del estudio PRIME, bajo la supervisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

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