El máximo representante de la NASA comunicó este martes que la organización espacial estadounidense ha decidido suspender su plan para establecer la estación espacial Gateway en la órbita de la Luna. En su lugar, el organismo concentrará todos sus esfuerzos operativos y financieros en el desarrollo de una base lunar permanente situada directamente sobre la superficie del satélite.
Un cambio estratégico para Artemis
Según un comunicado oficial emitido por el jefe de la NASA, Jared Isaacman, esta reorientación busca optimizar la logística de las futuras misiones.
“La agencia tiene la intención de pausar Gateway en su forma actual y cambiar el foco hacia infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie”
, precisó el funcionario.
A pesar de esta pausa en el proyecto orbital, Isaacman subrayó que no se desperdiciarán los avances logrados hasta la fecha.
“A pesar de los desafíos con algunos equipos existentes, la agencia reutilizará el hardware aplicable y aprovechará los compromisos de sus socios internacionales para respaldar estos objetivos”
. Entre los colaboradores estratégicos que formaban parte del plan Gateway se encuentra la Agencia Espacial Europea (ESA), junto a otras organizaciones de relevancia mundial.
Este anuncio surge en el contexto de la reestructuración del programa Artemis. Esta iniciativa busca no solo llevar astronautas de regreso a suelo lunar, sino establecer una permanencia constante que funcione como paso previo para las ambiciosas misiones tripuladas hacia Marte.
Ajustes en el calendario de lanzamientos
La decisión de detener la estación orbital no ha tomado por sorpresa a toda la comunidad científica, dado que el proyecto había recibido cuestionamientos por ser considerado una posible distracción o un gasto excesivo frente a las metas de alunizaje. Jared Isaacman, quien tomó las riendas de la NASA a finales del año pasado, ya había adelantado cambios drásticos para asegurar que el retorno de estadounidenses a la superficie se concrete, a más tardar, en el año 2028.
Para cumplir con este cronograma, se ha modificado la secuencia de vuelos. Se ha incluido una misión de prueba adicional antes del descenso final para perfeccionar los sistemas de lanzamiento. En este sentido, la misión Artemis 2, que inicialmente se esperaba para febrero, ha sido reprogramada para los primeros días de abril. Se prevé que este viaje realice el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de medio siglo.
Tecnología de apoyo y la misión HelioSwarm
En el ámbito del desarrollo tecnológico, SFL Missions será la encargada de fabricar ocho satélites denominados Node, cada uno con un peso de 150 kg. Estas unidades utilizarán la plataforma DAUNTLESS, reconocida por su alta generación de energía y potencia de propulsión.
La empresa integrará los instrumentos del sistema HelioSwarm, desarrollado por la Universidad de New Hampshire en conjunto con la Agencia Espacial del Reino Unido, el Centre National d’Études Spatiales y el Observatorio Astrofísico Smithsonian. 
Una vez en órbita terrestre alta, esta constelación de nueve satélites operará mediante formaciones complejas para recolectar datos sobre el viento solar y el plasma. El control de estas naves se gestionará a través de la Red de Espacio Profundo de la NASA. Sobre este contrato, el Dr. Robert E. Zee, Director y CEO de SFL Missions, manifestó:
«En SFL Missions nos complace haber sido seleccionados para desempeñar un papel clave en la misión HelioSwarm tras un riguroso proceso de selección de subcontratistas»
.
El especialista añadió que
«HelioSwarm es una importante misión científica que proporcionará información crucial sobre las interacciones dinámicas entre la atmósfera del Sol y la Tierra, incluyendo cómo la energía turbulenta se mueve a través de nuestra burbuja magnética protectora e impacta en los activos tecnológicos hasta la Luna»
.
Capacidad operativa y experiencia
Con 27 años de trayectoria y más de 94 misiones exitosas, SFL Missions empleará sistemas de propulsión avanzada y transpondedores de alcance para determinar la ubicación de los satélites en altitudes donde el GPS no tiene cobertura. Actualmente, la compañía expande sus centros de fabricación y mantiene 36 satélites en fase de desarrollo o listos para ser puestos en órbita, ofreciendo soluciones para observación terrestre, comunicaciones y monitoreo ambiental.
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