La organización internacional Human Rights Watch (HRW) ha emitido una fuerte denuncia este martes, señalando que al menos dos embarcaciones mercantes civiles fueron blanco de ataques ejecutados «deliberadamente» por fuerzas militares de Irán el pasado 11 de marzo de 2026. Según la ONG, estas acciones en la región del estrecho de Ormuz podrían ser tipificadas como un crimen de guerra.
La entidad advirtió que las agresiones intencionales contra naves civiles y su personal «constituye un crimen de guerra». En su pronunciamiento oficial, HRW subrayó que la violencia previa no legitima nuevas atrocidades, declarando que:
«los crímenes de guerra no justifican la comisión de nuevos crímenes de guerra»
.
Ante esta situación, se hizo un llamado urgente a los gobiernos de Irán, Estados Unidos e Israel para «poner fin de inmediato a los ataques ilegales contra civiles y bienes de carácter civil». Asimismo, se instó a los involucrados a «dejar de tratar de presentar tales bienes como objetivos legítimos» dentro de sus estrategias militares.
La organización recordó que, bajo el Derecho Internacional Humanitario, los actores en conflicto «están obligadas a tomar todas las precauciones posibles» para evitar daños colaterales. En este contexto, HRW identificó como bienes protegidos a los navíos comerciales que mantienen vínculos con Israel o Estados Unidos.
Implicaciones legales y responsabilidades
De acuerdo con el informe, «las partes beligerantes deben adoptar todas las medidas necesarias para verificar que los objetivos sean de carácter militar». Se enfatizó que cualquier individuo que ejecute violaciones graves «con intención delictiva» se expone a «ser procesada por crímenes de guerra». La organización añadió que «las personas individuales también pueden ser consideradas penalmente responsables por colaborar, facilitar, ayudar o ser cómplices» de estas infracciones.
Por otra parte, HRW alertó que estas hostilidades podrían derivar en un «aumento significativo de los costes a nivel mundial» en sectores estratégicos como la alimentación y la energía. Esta situación impactaría negativamente en los derechos básicos de las personas, exacerbando la crisis global de suministros.
La ONG también destacó que «cada vez es más evidente» la vulnerabilidad causada por la dependencia de los combustibles fósiles y su vínculo con regímenes autoritarios. Por ello, abogaron por una transición hacia energías limpias, calificándola como una «urgencia medioambiental y geopolítica» para la seguridad del planeta.
Finalmente, se advirtió que «los ataques de las fuerzas iraníes contra buques civiles en Ormuz causarán daños a algunas de las personas más desfavorecidas socioeconómicamente de todo el mundo». Por tal motivo, se exigió a las autoridades iraníes «poner fin de inmediato» a la violencia, «rescatar a los tres tripulantes que quedan a bordo del (carguero tailandés) ‘Mayuree Naree’ y liberar a todos los marineros que haya detenidos».
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