El actual titular de la cartera de Energía y Minas de Perú, Ángelo Alfaro, se encuentra en el centro de una fuerte controversia tras salir a la luz una denuncia por presunta violación. Los hechos que se le atribuyen están vinculados a una relación sentimental que el funcionario mantuvo en el pasado con una joven de 16 años, cuando él contaba con 47 años. A este señalamiento se añaden acusaciones complementarias por violencia física y psicológica. Al ser consultado, Alfaro calificó el incidente como un episodio «muy viejo, muy antiguo», asegurando que mantiene un profundo respeto hacia su expareja, con quien compartió una etapa de convivencia y procreó un hijo.
Pese a la gravedad de los señalamientos, el presidente de la República, José María Balcázar, ha manifestado públicamente su decisión de no remover al ministro de sus funciones mientras no exista un fallo judicial ejecutoriado en su contra. El mandatario peruano ha minimizado el impacto político del caso, describiéndolo como un «asunto privado» y una situación de índole familiar.
En declaraciones recientes, Balcázar relató que sostuvo una conversación con el ministro Alfaro, quien le expresó su asombro ante la reactivación de este proceso legal justo en el momento en que ocupa un cargo de alta jerarquía dentro del Ejecutivo. Según el presidente, el funcionario sugirió que el caso podría estar siendo impulsado por motivaciones políticas ajenas.
«Más bien, le ha sorprendido que alguien esté de repente tras ella para hacerle daño políticamente, dado que ahora es ministro, pero él no tiene ningún tipo de resentimiento»
, citó el jefe de Estado.
La postura de la Presidencia
Al ser consultado sobre las implicaciones éticas de una relación entre un adulto y una adolescente de 16 años, Balcázar evitó profundizar en el debate y afirmó que su conocimiento sobre el tema se limita a lo difundido en plataformas digitales.
«No sé. Yo lo único que sé por la noticia que ha aparecido en las redes (…). Bueno, ahí se defenderá. Él explicará el caso. Yo no conozco mayormente. Lo único que sé es que ha sido su pareja y que han tenido un hijo. Eso es lo que sé»
, declaró el presidente peruano.
Esta postura se ha traducido en una negativa rotunda a apartar a Ángelo Alfaro del gabinete ministerial. Sin embargo, el presidente Balcázar dejó abierta una posibilidad de cambio en el futuro, aclarando que, de emitirse una sentencia condenatoria firme, procederá con el relevo inmediato en la cartera de Energía y Minas.
«Pero si no hay sentencia, tenemos que evaluarlo bien»
, puntualizó el gobernante.
Reestructuración del gabinete peruano
El escándalo en torno al ministro Alfaro coincide con una etapa de marcada inestabilidad y cambios estructurales en el Gobierno de Perú. Recientemente se formalizó la designación de Luis Arroyo como el nuevo presidente del Consejo de Ministros, sucediendo a Denise Miralles, quien renunció a la posición apenas 24 horas antes de que el equipo ministerial buscara el voto de confianza ante el Legislativo. Arroyo, quien anteriormente se desempeñaba como ministro de Defensa, dejó dicha vacante para que sea ocupada por el general de Brigada del Ejército, Carlos Díaz Dañino.
Además de estos movimientos, se han reportado otras sustituciones estratégicas en el gabinete:
- Edith Pariona asume el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, reemplazando a Hary Yzarra.
- La cartera de Economía queda en manos de Rodolfo Acuña, en sustitución de Gerardo López.
- El Ministerio del Interior será liderado por José Zapata, quien ocupa el lugar de Hugo Begazo.
- En el sector Educación, María Esther Cuadros toma el relevo de Erfurt Castillo.
El resto de los ministerios mantienen a sus titulares actuales. Toda esta transformación ocurre mientras el Ejecutivo de Balcázar busca desesperadamente estabilidad política para superar el voto de confianza parlamentario. Por ahora, la continuidad de Alfaro en Energía y Minas depende exclusivamente de los avances en el sistema judicial, una decisión que ha generado una ola de reacciones encontradas en la opinión pública nacional.
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