La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) del Ecuador dispuso una medida temporal en el suministro de combustible Jet A-1 —utilizado por aeronaves a turbina— restringiendo el abastecimiento para los aeropuertos de Quito y Guayaquil.
La medida adoptada por la DGAC, emitida mediante el NOTAM (Información Aeronáutica) A0817/26, establece que el abastecimiento en esos dos aeropuertos se realizará hasta el 50% de la capacidad habitual desde el 21 de marzo hasta el 28 del mismo mes.
La DGAC justificó esta restricción -el 20 de marzo de 2026- con el fin de “proteger el stock disponible en el país, mientras se completa el proceso con la llegada de combustible que viene del exterior”.
Ante la escasez, la autoridad aeronáutica invita a aerolíneas, operadores y pilotos a planificar sus operaciones con anticipación y aplicar estrategias de tankering, que consiste en la carga de combustible en aeropuertos de origen o alternos para evitar el reabastecimiento en terminales ecuatorianas con stock crítico.
La restricción impuesta por la DGAC prioriza los vuelos de “ambulancia aérea, vuelos de Estado y emergencias”, pero deja al sector comercial en una incertidumbre operativa
Esta decisión tomada por la DGAC después del “peligro inminente” que la Gerencia de Comercialización Nacional de la estatal petrolera Petroecuador ya había reportado apenas tres días después del último incendio en la Unidad Viscorreductora 1 (Sevia 1) de la Refinería Esmeraldas.
Advertencias ignoradas: Petroecuador conocía el riesgo desde el 3 de marzo
La crisis actual por la falta de combustible para aviones no toma por sorpresa.
Según reveló Radio Pichincha días atrás, informes internos de la Gerencia de Comercialización Nacional de Petroecuador ya advertían -el 3 de marzo de 2026- que el suministro estaba en niveles rojos.
En ese momento, el Aeropuerto Mariscal Sucre disponía de aproximadamente 5 días de stock de Jet A1 (es decir, hasta el 8 de marzo), mientras que el Aeropuerto José Joaquín de Olmedo contaba con solo 4 días (hasta el 9 de marzo).
El informe detallaba que las consecuencias serían devastadoras, incluyendo “suspensiones y reprogramaciones de vuelos internacionales” e incrementos de riesgos logísticos para las aerolíneas, afectando la percepción internacional y la imagen del país.
Hoy, la declaratoria de la DGAC confirma que, pese a las advertencias de Petroecuador, la producción local no pudo suplir la demanda y que la logística de importación no llegó a tiempo.
¿Y Trafigura?
En medio de esta situación, el analista energético, Darío Dávalos, se preguntó donde está el combustible de aviación que hoy debía empezar a entregar Trafigura.
El contrato adjudicado a Trafigura PTE. LTD. por parte de EP Petroecuador el 11 de marzo de 2026, tiene como objetivo el suministro de combustible de aviación para enfrentar la crisis de abastecimiento en el país.
Así, se adjudicó el suministro de 225.000 barriles de Jet A-1 (con un margen de +/- 2% a opción de Petroecuador). El volumen total se entregará en cinco cargamentos de 45.000 barriles cada uno, estimando que las entregas se completen hasta abril de 2026.
Este era el cronograma de las primeras tres entregas:
- Primera ventana: 20 al 22 de marzo de 2026.
- Segunda ventana: 23 al 25 de marzo de 2026.
- Tercera ventana: 28 al 30 de marzo de 2026
Es decir, hoy debía empezar a entregarse este tipo de combustible. Por el momento, Petroecuador no se ha pronunciado sobre esto.
El incendio, provocado por una “fuga de producto incontrolable por los sellos del equipo TV-P2B” detuvo el procesamiento de 110.000 barriles diarios de crudo. Este siniestro no solo eliminó la producción local de derivados, sino que generó un efecto dominó: la falta de consumo interno de crudo provocó una “acumulación de crudo oriente en el Terminal Marítimo Balao”, comprometiendo su capacidad de almacenamiento.
La Jefatura Corporativa de Programación y Coordinación Operativa advirtió que la reducción de la oferta nacional obligaba a “actualizar el programa de importaciones de combustibles”, incluyendo el Jet A1.
Mientras la aviación nacional entra en fase de racionamiento, persiste una contradicción profunda entre el discurso político y la capacidad técnica.
El 9 de marzo, la ministra de Energía Inés Manzano aseguró que a “fines de marzo está ya nuevamente al 100%” la operatividad de la refinería. Petroecuador, por su parte, anunció el reinicio de las unidades Crudo 2 y Vacío 2 para el 16 de marzo.
No obstante, los reportes técnicos de emergencia de la propia Petroecuador desmienten estos plazos para la recuperación total.
El cronograma de arranque establece que unidades críticas como Crudo 1 y Vacío 1 no iniciarán operaciones hasta el 1 de mayo de 2026. Peor aún, los informes de mantenimiento califican como “imposible reiniciar el arranque hasta poder dar el mantenimiento correspondiente a los equipos dañados”, citando la destrucción de 344 señales de control y la falta de materiales críticos como cables, sensores y válvulas.
- Radio Pichincha