La jornada bursátil en España ha vivido momentos de alta tensión este día. La Bolsa española ha intensificado sus ventas masivas de activos luego de confirmarse que la firma EM&E Escribano Mechanical and Engineering ha decidido frenar su proceso de integración con Indra. Esta resolución surge tras una serie de discrepancias por conflictos de intereses en los que estuvo involucrada la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Como consecuencia directa, las acciones de Indra sufrieron un desplome del 12,28%, terminando la sesión en un valor de 50 euros por título, pese a que durante la tarde el desplome llegó a ser del 19%, tocando un suelo de 46,20 euros a las 16:56 horas. Este revés corporativo arrastró al Ibex 35, que cerró con una pérdida del 2,27%, situándose en los 16.905,90 puntos.
Impacto del conflicto geopolítico en la energía
El retroceso del selectivo español y de las principales plazas de Europa no ha sido un hecho aislado, sino que ha estado fuertemente condicionado por la creciente volatilidad en los mercados internacionales. El agravamiento del conflicto bélico en Oriente Próximo ha sido el principal detonante. La situación escaló tras una incursión de Irán contra una planta de gas natural licuado en Ras Lafan, ubicada en Catar, como represalia a los ataques israelíes en South Pars, considerado uno de los yacimientos de gas más críticos a nivel mundial. Esta crisis ha disparado de inmediato el costo de las materias primas energéticas.
Al cierre de las operaciones europeas, el barril de Brent subió un 2,86% hasta alcanzar los 109,69 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 2,39% para situarse en 98,75 dólares. Por su parte, el gas natural en el mercado TTF holandés experimentó un incremento exponencial del 13,87%, estableciendo su precio en 62,242 euros por megavatio hora, lo que oscurece el panorama de la inflación a corto plazo.
Cautela de los bancos centrales ante la inflación
En este escenario de inestabilidad, los organismos monetarios han optado por la prudencia. El Banco Central Europeo (BCE) comunicó que mantendrá los tipos de interés sin variaciones: la tasa de depósito en el 2%, la de operaciones principales de refinanciación en el 2,15% y la de facilidad marginal de préstamo en el 2,40%. La institución espera evaluar cómo impactará la guerra en los precios globales antes de realizar nuevos movimientos.
De forma paralela, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) también optó por la inmovilidad en sus tasas. Jerome Powell, presidente de la Fed, ha manifestado que los efectos inflacionarios por la crisis iraní están sujetos a
“la duración y la magnitud del conflicto”
, sin ofrecer proyecciones cerradas, aunque dejó abierta la puerta al señalar que se mantiene una alta probabilidad de un futuro recorte en los tipos de interés.
Por otro lado, Konstantin Veit, gestor de carteras en Pimco, analizó la postura del BCE indicando que la entidad ha adoptado una tendencia restrictiva dada la coyuntura geopolítica, pero enfatizó que no se prevén incrementos adicionales a los que el mercado ya ha asimilado si es que el banco central decide intervenir este año.
Análisis del cierre empresarial y mercados externos
Dentro del mercado español, el desplome no fue exclusivo de Indra. Otras grandes compañías registraron cierres negativos importantes: Cellnex cayó un 7,47%; ArcelorMittal cedió un 6,19%; Fluidra bajó un 5,69%; IAG perdió un 4,08% y Puig descendió un 3,97%. En contraste, apenas dos valores lograron mantenerse en terreno positivo: Repsol con un avance del 1,43% y Naturgy con una subida del 1,07%.
La tendencia bajista se replicó en todo el continente y cruzó el Atlántico:
- Londres: -2,35%
- París: -2,03%
- Fráncfort: -2,82%
- Milán: -2,32%
- Euro Stoxx 50: -2,14%
En Estados Unidos, Wall Street inició con números rojos: el Dow Jones cayó un 0,80%, el S&P 500 un 0,63% y el Nasdaq un 0,82%.
Bonos, divisas y activos de refugio
En el mercado de deuda, el bono español a 10 años elevó su rendimiento al 3,465%, mientras que la prima de riesgo frente al bono alemán se fijó en 50,3 puntos básicos. En cuanto a las divisas, el euro se fortaleció un 0,74% frente al billete verde, cotizando a 1,1537 dólares.
Llamativamente, los activos tradicionalmente considerados refugio no se comportaron como tal. El oro al contado registró un descenso del 4,95%, situándose en 4.577 dólares, mientras que el bitcoin bajó un 2,74% hasta los 69.374 dólares. Según el analista de XTB, Manuel Pinto, la necesidad de liquidez para costear gastos bélicos o reconstrucciones podría estar empujando a gobiernos y fondos a liquidar sus posiciones en oro.
Tensión política internacional
El panorama se tornó aún más complejo tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó tajantemente que
“Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars”
. No obstante, el mandatario estadounidense lanzó una advertencia severa, amenazando con destruir dicha infraestructura si Irán persiste en agresiones contra
“un país inocente”
, en referencia a los misiles lanzados por Teherán contra las instalaciones de gas licuado en Catar.
La combinación de la inestabilidad en Oriente Próximo, el encarecimiento de la energía y la alta volatilidad en los mercados de valores ha consolidado un clima de extrema cautela entre inversionistas y gestores de fondos a nivel mundial.
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