Las competencias continentales de clubes en Sudamérica presentan una estructura de premios que transforma la temporada de cualquier institución. La Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) reparte sumas millonarias en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana 2026, consolidando el atractivo deportivo y financiero para los equipos que logran participar en estos torneos.
En la Copa Libertadores 2026, el recorrido económico comienza desde las fases preliminares. Un club que inicia su camino desde la primera ronda recibe 400.000 dólares por partido como local en Fase 1, 500.000 en Fase 2 y 1.000.000 en Fase 3. Ya en la fase de grupos, cada equipo recibirá un bono por “mérito deportivo” de USD 340.000 por cada triunfo.
Este impacto económico no se limita al trofeo. El equipo que conquista la Libertadores logra acceso a la Recopa Sudamericana, que entrega 1,8 millones de dólares, y a competencias globales como el Mundial de Clubes y la Intercontinental, donde los premios pueden ser aún mayores. Además, la clasificación automática a la siguiente edición de la Libertadores garantiza al menos otros 3 millones de dólares solo por disputar la fase de grupos.
La Copa Sudamericana, aunque en una escala menor, ofrece cifras relevantes para los clubes participantes. Desde la fase previa, los premios oscilan entre 225.000 y 250.000 dólares, y la participación en la fase de grupos asegura 300.000 dólares, sin contar los USD 125.000 por cada triunfo. En las eliminatorias directas, los octavos de final reparten 600.000 dólares, los cuartos agregan 700.000 y las semifinales entregan USD 800.000. El subcampeón suma USD 2.500.000, mientras que el campeón obtiene 10 millones de dólares.
La brecha económica entre ambos torneos es notoria: el monto total distribuido en la Libertadores supera los 221 millones de dólares, mientras que la Sudamericana reparte poco más de 84 millones. Esta diferencia consolida a la Libertadores como la competencia más rentable del continente.
Fuente: Infobae