A menos de un mes del estreno de Gran Hermano Generación Dorada, la preocupación se ha apoderado de la audiencia y la producción debido al delicado estado de salud de Andrea del Boca, considerada la figura de mayor renombre en el programa. La reconocida actriz tuvo que ser retirada de la competencia en una ambulancia para ser ingresada en un centro médico tras haber manifestado diversos malestares físicos en los últimos días.
El programa conducido por Mariana Fabianni dio la voz de alerta al informar sobre el complejo cuadro que atraviesa la artista. Según detalló el periodista Guido Záffora, existe una «preocupación absoluta» por su bienestar y actualmente se encuentra bajo observación profesional en el Sanatorio Las Lomas, ubicado en San Isidro. Cabe destacar que este es el mismo establecimiento donde fue atendida anteriormente la participante Divina Gloria.
El protocolo médico se activó puntualmente a la una de la tarde, cuando se le notificó a la protagonista de telenovelas como Celeste y Zingara una orden para su traslado inmediato. Esta decisión se tomó luego de que una serie de exámenes realizados recientemente arrojaran resultados negativos. Durante una charla con sus compañeros, se alcanzó a escuchar a la actriz decir en voz baja:
«No me dieron bien ciertos parámetros»
, justo antes de que la señal de transmisión del reality fuera interrumpida de manera abrupta por la producción.
De acuerdo con la información proporcionada por Záffora, los problemas de salud de la estrella están vinculados principalmente a su presión arterial y a complicaciones intestinales. De hecho, se observó a la participante controlándose la presión durante una transmisión en vivo desde la cabina de streaming. Durante su corta estancia, ha recibido la visita de hasta cuatro médicos y, aunque fue criticada por otros integrantes por dormir en exceso, se aclaró que su fatiga era consecuencia directa de su condición física.
El proceso de retiro de la casa fue tenso para la actriz. Al ser informada en el confesionario sobre la necesidad de hospitalización y la reconfiguración del circuito médico, Andrea del Boca experimentó un cuadro de nerviosismo severo. Fue necesaria la intervención de psicólogos y personal de producción para tranquilizarla antes de que ingresara la ambulancia que finalmente la trasladó a la clínica en San Isidro.
Ante la incertidumbre generada, la producción del reality emitió un comunicado oficial para esclarecer los hechos ante el público:
«Andrea del Boca fue sometida a un control con tensiómetro que arrojó resultados no favorables. De acuerdo al protocolo de Gran Hermano, debió salir de la casa para ser evaluada en una clínica, tal como ocurrió previamente con Divina Gloria. En las próximas horas se definirá su situación dentro del juego».

Actualmente, la permanencia de la prestigiosa actriz en Gran Hermano Generación Dorada está en vilo. Su futuro en la competencia dependerá exclusivamente de los informes que emita el equipo de especialistas y la posterior decisión de la producción. Mientras tanto, sus seguidores permanecen atentos a cualquier novedad oficial sobre su evolución clínica y su estado de ánimo.
Fuente: Fuente