Lo que debió ser una experiencia inolvidable en la «Gran Manzana» terminó convirtiéndose en una amarga disputa legal. Faycal Manz, un turista oriundo de Schemmerhofen, una pequeña localidad al sur de Alemania, llegó a Nueva York en agosto de 2024 con la ilusión de disfrutar del US Open y el bullicio de Times Square. Sin embargo, su viaje de seis días se transformó en una cadena de infortunios que lo llevaron a interponer demandas por un total de 20,1 millones de dólares.
El visitante, quien se desempeña como ingeniero y es estudiante de derecho a tiempo parcial, presentó tres acciones legales —dos de ellas en tribunales federales— tras sufrir lo que describió como daños físicos y emocionales severos. Entre los señalados en sus reclamos figuran el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), la cadena Walmart y una reconocida taquería de Manhattan.
El incidente del taco y la salud del turista
El primer gran percance ocurrió cuando Manz decidió probar la gastronomía local en el establecimiento Los Tacos N.o 1, situado en la calle 43. El demandante relató que estaba tan entusiasmado que decidió documentar el momento.
«Como esta experiencia con los tacos era demasiado especial para mí, hice varias fotos y videos de la comida recibida»
, afirmó en sus escritos judiciales.
No obstante, el placer duró poco. Tras ingerir un bocado, Manz asegura que experimentó una reacción violenta.
«La lengua y la boca me ardieron inmediatamente»
, describió, agregando que su Apple Watch registró un incremento súbito en su ritmo cardíaco. Los síntomas posteriores incluyeron náuseas, diarrea y ampollas. Por este hecho, el turista solicitó 100.000 dólares, alegando que el restaurante omitió advertir a los comensales sobre la intensidad de su salsa picante.
La defensa de Los Tacos N.o 1 calificó el malestar del hombre como resultado de su propia imprudencia y descuido. Finalmente, el juez Dale Ho desestimó la causa al considerar que no se demostró negligencia por parte del local al servir su salsa.
Conflictos por el wifi y la respuesta policial
La mala racha de Manz continuó en un Walmart Supercenter en Secaucus, Nueva Jersey. Al no poder conectar su teléfono celular de origen alemán a la red wifi de la tienda, el turista demandó a la empresa por 10 millones de dólares, alegando discriminación y un impacto emocional negativo que le provocó recuerdos de traumas pasados.
Un juez federal rechazó esta demanda, argumentando que poseer un teléfono extranjero no convierte a una persona en miembro de una clase protegida por la Ley de Derechos Civiles de 1964, sugiriendo que el turista simplemente pudo haber adquirido un número local para acceder al servicio.
El último de sus reclamos se originó tras presenciar un presunto asalto a un indigente cerca de Times Square. Manz llamó al 911, pero tuvo dificultades para dar una dirección exacta al operador. Al llegar los agentes del NYPD, estos se habrían negado a tomar su declaración debido a que los agresores ya no estaban en el sitio. Según el demandante, esta indiferencia le causó:
- Insomnio persistente.
- Recuerdos intrusivos de la escena.
- Síntomas psicosomáticos y postraumáticos diagnosticados por un médico.
Por este incidente, Manz exigió otros 10 millones de dólares. No obstante, el Departamento de Policía sostuvo que el único responsable de su sufrimiento era el propio demandante. Esta semana, se confirmó que el turista decidió retirar esta última demanda.
Pese a que el ciudadano de Schemmerhofen —localidad de unos 8.800 habitantes cerca de Stuttgart— intentó buscar diversión en suelo estadounidense, concluyó en sus documentos legales que la experiencia con la salsa y los eventos posteriores le arrebataron por completo el disfrute de su viaje.
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