La reconocida agrupación de origen venezolano, Los Mesoneros, alcanzó un hito histórico en su trayectoria profesional al registrar su más reciente producción discográfica en los emblemáticos estudios de grabación Abbey Road, ubicados en Londres. Durante este proceso creativo, los músicos vivieron una situación que calificaron de increíble: el legendario Paul McCartney, integrante fundamental de The Beatles, se presentó de forma imprevista en su sesión de trabajo. El conjunto, conformado por Luis Jiménez, Carlos Sardi y Juan Sucre, se trasladó desde Caracas hasta la capital británica con el firme propósito de plasmar un disco que combina sus grandes éxitos con temas inéditos, buscando siempre capturar la energía característica de sus presentaciones en vivo.
Un escenario histórico para el talento latino
Históricamente, Abbey Road ha servido como el epicentro de grabaciones icónicas para leyendas internacionales de la música como Radiohead, Oasis, Pink Floyd y Amy Winehouse. En años recientes, la presencia de artistas provenientes de Latinoamérica en este recinto ha ido en aumento, y Los Mesoneros se unieron a esta selecta lista con su proyecto titulado ESO que nos trajo a Abbey Road. Este material audiovisual y discográfico no solo incluyó versiones frescas de sus temas más populares, sino que también integró colaboraciones destacadas con agrupaciones como Morat y reinterpretaciones de piezas fundamentales de la cultura venezolana.
La logística detrás del sueño en Londres
El origen de este ambicioso plan se remonta a un viaje personal de los músicos a tierras londinenses, donde empezaron a considerar la posibilidad de capturar su repertorio en dicho estudio. No obstante, el camino no fue sencillo, pues debieron superar diversos obstáculos económicos y logísticos, además de coordinar agendas y recibir el visto bueno por parte del comité administrativo de Abbey Road. Respecto a este desafío, el vocalista Luis Jiménez recordó:
“Al principio sonaba como ir a la luna, pero al final construimos el cohete y lo hicimos”

La estrategia del grupo fue concebir un álbum que funcionara como una síntesis de toda su carrera artística. Para ello, realizaron una cuidadosa curaduría de canciones que reflejaran la solidez que han ganado tras años de giras por escenarios internacionales y festivales masivos. Según los miembros de la banda, la meta principal era lograr un producto final que cautivara a los oyentes de manera inmediata a través de una propuesta honesta y potente.
El inesperado encuentro con un Beatle
Mientras se encontraban sumergidos en las sesiones de grabación, ocurrió lo impensado. Paul McCartney transitaba por los pasillos del edificio justo cuando Los Mesoneros ensayaban con la puerta abierta. Atraído por la fuerza de los instrumentos, el bajista británico se detuvo, entró a la sala y conversó con los venezolanos sobre la historia del mítico Studio 2. El asombro de los integrantes fue total al ver al ex-Beatle disfrutando de su música. Luis Jiménez describió el momento de la siguiente manera:
“Verlo ahí, headbanging con la música, y después metiéndose a la sesión porque estaba disfrutando lo que escuchaba fue surrealista”
Este suceso funcionó como un motor de confianza para el trío, validando su decisión de mantenerse fieles a su esencia artística. En palabras de Juan Sucre, esta experiencia reforzó la idea de que “mientras más auténtico y más honesto sea lo que haces, más puede resonar en la gente”. La banda enfatizó que el hecho de alejarse de las presiones de la industria para enfocarse únicamente en su arte fue clave para este logro.

Colaboraciones, raíces y nuevos horizontes
En cuanto al contenido del disco, este inicia con Memoria Muscular, una pieza inédita que marca la evolución de su sonido. Una de las colaboraciones más llamativas es la realizada junto a Morat en el tema Te Lo Advertí, ampliando así su influencia dentro del género pop rock en español. Asimismo, decidieron honrar sus raíces interpretando Tonada de Luna Llena, la célebre obra de Simón Díaz, adaptándola a su propio lenguaje musical contemporáneo. Jiménez explicó el motivo de esta elección:
“Sentíamos que si íbamos a un lugar tan importante para la música, teníamos que llevar algo único y nuevo de nosotros, y también algo que representara de dónde venimos”
Finalmente, el futuro de la banda luce prometedor tras esta experiencia. Se planea el lanzamiento de un documental que detallará cada paso de esta travesía en Londres. Adicionalmente, Los Mesoneros se preparan para una extensa gira de 26 fechas por Estados Unidos y actuaciones especiales en la Ciudad de México, donde buscarán replicar la mística alcanzada en el estudio. Con ESO que nos trajo a Abbey Road, la agrupación consolida su expansión internacional y ya proyecta nuevos trabajos discográficos tras lo que consideran un punto de inflexión decisivo en su historia profesional.
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