La organización Amnistía Internacional ha puesto el foco sobre la crítica situación de la población carcelaria palestina, la cual ya supera las 9.400 personas bajo custodia de Israel. En este contexto, la entidad ha denunciado la preocupante decisión de la Fiscalía Militar israelí de retirar los cargos contra cinco reservistas señalados por la violación y tortura de un detenido palestino en el centro de detención de Sde Teiman, ubicado en la zona sur del país.
Dicho centro penitenciario ha cobrado relevancia desde el inicio de la ofensiva en la Franja de Gaza, tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Desde entonces, Sde Teiman se ha utilizado mayoritariamente para recluir a ciudadanos palestinos vinculados por las autoridades a supuestas actividades terroristas. No obstante, organismos internacionales como la Oficina de Derechos Humanos de la ONU han recopilado múltiples testimonios de violencia sexual y tratos degradantes en estas instalaciones.
Reacciones ante la impunidad judicial
La directora de Política de Investigación y Activismo de Amnistía Internacional, Erika Guevara Rosas, manifestó su rechazo tajante a la resolución judicial. La representante de la ONG afirmó que esta medida representa:
“otro capítulo inadmisible más en el largo historial del sistema legal israelí de impunidad para los responsables de crímenes graves contra palestinos”
Por su parte, el primer ministro Benjamin Netanyahu ha desestimado las acusaciones de manera pública. El mandatario calificó el caso como un “libelo de sangre” y aseguró que se ha intentado calumniar a la nación israelí ante el mundo de una manera sin precedentes.
Detalles de la agresión y consecuencias médicas
De acuerdo con los pormenores del caso presentados inicialmente por la Fiscalía Militar, los uniformados implicados, pertenecientes a una unidad antidisturbios, atacaron a un prisionero que se encontraba en condiciones de absoluta vulnerabilidad: desnudo, encadenado, con los ojos vendados y cubierto apenas por una manta. El informe detalla una serie de actos violentos que incluyen:
- Golpizas sistemáticas en todo el cuerpo y pisotones.
- Uso de bates y arrastre por el suelo.
- Descargas eléctricas con dispositivos táser, incluso en la zona de la cabeza.
- Apuñalamiento con un objeto punzante en el área rectal.
Como resultado de este ensañamiento, el detenido sufrió fractura de siete costillas, una perforación en el pulmón y un desgarro rectal severo. Estas lesiones obligaron a realizar diversas intervenciones quirúrgicas y transfusiones de sangre durante una estancia hospitalaria prolongada.
Crisis institucional y protestas
Este escándalo ha provocado grietas en la estructura militar. En octubre de 2025, la fiscal militar jefe, Yifat Tomer Yerushalmi, presentó su dimisión tras reconocer la filtración de un video donde se evidenciaban los abusos de los soldados, quienes intentaban ocultar su rostro con escudos. Además, el traslado de los reservistas a la base de Beit Lid para interrogatorios desató violentas protestas de grupos de ultraderecha, incluidos parlamentarios, quienes asaltaron el recinto militar exigiendo la libertad de los acusados.
Amnistía Internacional recordó que, desde octubre de 2023, al menos 98 palestinos han fallecido bajo custodia de las fuerzas israelíes. La organización denuncia que, pese a las pruebas médicas y los informes de la ONU, solo un soldado ha recibido una condena por crímenes contra prisioneros. Ante la falta de acceso para el Comité Internacional de la Cruz Roja y la ausencia de investigaciones imparciales, la ONG ha instado a la comunidad internacional a respaldar las indagaciones del Tribunal Penal Internacional sobre los sucesos en Palestina e Israel.
Finalmente, datos de la organización HaMoked refuerzan la magnitud de la crisis, contabilizando exactamente 9.446 palestinos retenidos, muchos de los cuales enfrentan condiciones de incomunicación y maltrato sistemático en instalaciones como Sde Teiman.
Fuente: Fuente