La administración de Irán ha ratificado este lunes que el tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz se encuentra sujeto a «condiciones específicas». Esta determinación surge como consecuencia directa de la ofensiva militar iniciada el pasado 28 de febrero por parte de Estados Unidos e Israel contra la nación persa, lo que ha derivado en la limitación del flujo en este punto neurálgico para el comercio a escala global.
Durante una comparecencia ante los medios, Esmaeil Baqaei, vocero del Ministerio de Exteriores iraní, declaró lo siguiente:
«El paso de buques a través del estrecho de Ormuz tiene lugar bajo condiciones específicas debido a las condiciones impuestas y la inseguridad creada por el régimen sionista y Estados Unidos»
El funcionario resaltó que las Fuerzas Armadas de su país mantienen una vigilancia estricta sobre la circulación marítima. Asimismo, Baqaei fue enfático al señalar que
«las Fuerzas Armadas controlan el tráfico»
y añadió que
«ningún país puede usar el estrecho de Ormuz para golpear a Irán»
. Bajo esta premisa, justificó las acciones de control como un ejercicio de soberanía para proteger la integridad territorial.
Seguridad nacional y control marítimo
Dentro de sus facultades como estado ribereño, Teherán sostiene su derecho a implementar las disposiciones que considere fundamentales para preservar la seguridad nacional. Según Baqaei, el objetivo es impedir que fuerzas externas utilicen esta ruta marítima con fines hostiles.
«Irán siempre ha sido guardián y custodio del estrecho y del paso seguro de barcos a través del mismo. Son los estadounidenses e israelíes los que han generado estas condiciones»
Así lo recalcó el portavoz según reportes de la agencia Tasnim, vinculando directamente la inestabilidad en la zona con las acciones de Washington y Tel Aviv.
En este escenario de alta tensión, la Guardia Revolucionaria de Irán ha asumido la autoría de diversos ataques contra embarcaciones en la zona en días recientes. Estas maniobras forman parte de su estrategia de respuesta frente a la ofensiva internacional que también ha incluido ataques contra objetivos en territorio israelí y bases militares de Estados Unidos en Oriente Próximo.
Cifras de víctimas en aumento
Respecto al impacto humano del conflicto, el balance oficial proporcionado por las autoridades iraníes cifra en más de 1.200 fallecidos las víctimas de las acciones militares de Israel y Estados Unidos. Por otro lado, la organización Human Rights Watch in Iran ha presentado datos más alarmantes, situando el número de muertos en más de 3.000 personas, destacando que la gran mayoría de los afectados son civiles.
Fuente: Fuente