La iniciativa de Estados Unidos para establecer una coalición militar internacional con el fin de escoltar embarcaciones en el estratégico estrecho de Ormuz ha enfrentado una recepción mayoritariamente fría y precavida por parte de sus socios globales. Esta propuesta, impulsada por el presidente Donald Trump en el marco de una campaña militar conjunta con Israel frente a Irán, ha evidenciado una notable falta de consenso entre las potencias occidentales. Washington busca comprometer a diversas naciones europeas y asiáticas para asegurar la navegación ante las amenazas de bloqueo por parte del gobierno iraní.
La postura de Washington y precedentes históricos
En declaraciones para la cadena CNN, el representante estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, justificó la necesidad de esta cooperación global. Según el diplomático:
“Eso es lo que el presidente Trump está pidiendo al mundo: que el mundo entero se involucre. Irán no puede tomar como rehenes a sus economías, y sin duda acogemos con beneplácito, alentamos e incluso exigimos su participación para ayudar a sus propias economías”.
El embajador hizo hincapié en que existen antecedentes, específicamente durante la década de los ochenta, cuando naves de Francia, el Reino Unido y la Unión Soviética brindaron protección a buques petroleros en lo que se conoció como la guerra de los petroleros.
Rechazo de Alemania y cautela de Francia
A pesar de la presión estadounidense, Alemania ha tomado una postura de distanciamiento. El ministro de Relaciones Exteriores germano, Johann Wadephul, aclaró a través de la cadena ARD que su nación no formará parte de ninguna misión de patrullaje en la zona. “No participaremos en la confrontación”, sentenció el funcionario, respondiendo directamente a la convocatoria de Donald Trump. Wadephul subrayó que Berlín apuesta por una resolución diplomática una vez que cesen las hostilidades: “la seguridad en el estrecho de Ormuz e igualmente en el mar Rojo llegará cuando haya una solución negociada y cuando se hable con los iraníes”.

Por otro lado, el gobierno de Francia ha ratificado que su fuerza naval, liderada por el portaaviones Charles de Gaulle, permanecerá estacionada en el Mediterráneo oriental. El Elíseo descartó el traslado de activos hacia el estrecho de Ormuz. Mediante la cuenta oficial ‘Respuesta francesa’ del Ministerio de Exteriores, se enfatizó que
“la postura de Francia no ha cambiado: Defensiva y protectora. Dejen de sembrar el pánico”.
Con esta declaración, las autoridades francesas desmintieron los rumores sobre un despliegue masivo de buques tras el pedido de la Casa Blanca.
Coordinación con el Reino Unido y el análisis en Japón
Durante la jornada del domingo, Donald Trump y el primer ministro británico, Keir Starmer, mantuvieron una conversación centrada en la urgencia de reabrir el estrecho de Ormuz, actualmente restringido por Irán. Una portavoz de Downing Street comunicó que ambos mandatarios analizaron la crisis en Oriente Medio y “la importancia de reabrir el estrecho de Ormuz para poner fin a las interrupciones en el transporte marítimo mundial, que están provocando un aumento de los costes en todo el mundo”.
Simultáneamente, en Tokio, el alto cargo del Partido Liberal Democrático (PLD), Takayuki Kobayashi, manifestó en la cadena NHK que Japón mantiene una posición de observación meticulosa. Aunque no descartó tajantemente el envío de naves de guerra, Kobayashi advirtió que la determinación final se tomará con “cautela” extrema, dado que el umbral para una intervención de carácter militar es sumamente elevado para la nación nipona.

Riesgos energéticos y el factor económico
La preocupación internacional radica en que por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 20 % del suministro de crudo a nivel mundial. El líder supremo de Irán, Mojatba Khamenei, ha ratificado su postura de mantener cerrado el paso, lo que ha provocado que el presidente Trump intensifique su llamado a la comunidad internacional. A través de su plataforma Truth, el mandatario estadounidense expresó:
“Esperemos que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros que se ven afectados por esta restricción artificial envíen buques a la zona para que el estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza para una nación totalmente descabezada”.
En este escenario, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, informó que la Marina de Estados Unidos contempla iniciar escoltas unilaterales si fuera estrictamente necesario. Por su parte, el vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Effie Defrin, indicó a CNN que las operaciones militares contra objetivos en la región podrían extenderse por un periodo de tres a seis semanas adicionales.

Finalmente, en el ámbito de los hidrocarburos, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, ofreció un pronóstico optimista durante una entrevista con NBC. Wright proyectó que los precios de la gasolina en Estados Unidos podrían ubicarse por debajo de los tres dólares por galón durante el próximo verano, a pesar de la inestabilidad que impera actualmente en el mercado energético por el conflicto en Ormuz.
Fuente: Fuente