Una serie de impactos de proyectiles afectaron puntos estratégicos dentro del Aeropuerto Internacional de Bagdad, alcanzando instalaciones sensibles como la planta desalinizadora, áreas colindantes a la Base Aérea Mártir Alaa y las zonas perimetrales de la Prisión Central de Bagdad de Al Karj. El teniente general Saad Maan, portavoz del gabinete de comunicación de seguridad, informó que las detonaciones se registraron aproximadamente a las 19:00 horas del pasado domingo. El balance del ataque arroja un saldo de cinco personas heridas, grupo conformado por un ingeniero y cuatro trabajadores vinculados a las áreas de seguridad y servicios aeroportuarios.
Operativos de búsqueda y hallazgo de armamento
Tras las explosiones, las fuerzas del orden iniciaron una operación de rastreo a gran escala para identificar el punto de origen de la agresión. Durante estas maniobras, los efectivos lograron localizar la plataforma de lanzamiento utilizada para el ataque, la cual se encontraba oculta en el interior de un vehículo en la localidad de Al Raduaniya. Este descubrimiento ha proporcionado nuevos indicios a los equipos de inteligencia para rastrear las rutas de transporte del armamento y determinar la identidad de los responsables materiales de la incursión contra la terminal aérea.
Reestructuración inmediata de la cúpula de seguridad
La gravedad del suceso derivó en acciones administrativas drásticas por parte de las autoridades oficiales. El portavoz confirmó que se ordenó la destitución inmediata de los comandantes y jefes de inteligencia encargados de la vigilancia del sector. Asimismo, se instruyó una intensificación de los protocolos de protección en todo el complejo aeroportuario, lo que incluye un despliegue de tropas adicionales y el fortalecimiento de los puestos de control internos y externos. Las jefaturas militares y policiales entraron en un proceso de revisión profunda para implementar nuevas directrices que eviten vulnerabilidades en esta infraestructura crítica del país.
Además de las lesiones sufridas por el personal, el ataque comprometió la operatividad de la terminal y elevó la alerta sobre la seguridad de los complejos civiles y militares que operan de forma integrada en el recinto. Las zonas de impacto incluyen áreas de logística y control penitenciario de alta relevancia. Según lo expresado por el teniente general Saad Maan, la rápida movilización de los cuerpos de seguridad tuvo como prioridad salvaguardar la vida de los empleados y neutralizar cualquier riesgo de nuevos lanzamientos contra el aeropuerto.
En la actualidad, los organismos de inteligencia trabajan en la revisión de los esquemas de seguridad vigentes para identificar fallos operativos y establecer la procedencia exacta de los misiles. Este cambio en el mando militar y el incremento de las medidas tácticas reflejan la preocupación del Estado ante los persistentes desafíos de seguridad que rodean al Aeropuerto Internacional de Bagdad. Equipos técnicos y sanitarios continúan evaluando tanto el estado de salud de los heridos como la cuantía de los daños materiales, mientras que el flujo de vuelos se mantiene bajo una estricta supervisión tras las modificaciones en el mando de seguridad local.
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