La situación en Líbano se torna cada vez más crítica ante la intensificación de las operaciones militares de Israel. Según los últimos reportes de las autoridades sanitarias, el número acumulado de fallecidos desde el inicio de las hostilidades, hace casi catorce días, ha escalado a 687 víctimas. Los datos oficiales subrayan una tragedia humanitaria que afecta directamente a la población civil, contabilizando entre los fallecidos a 98 menores de edad y 52 mujeres.
Durante la jornada de este jueves, la violencia se recrudeció con una serie de incursiones aéreas que dejaron un saldo de al menos 30 personas muertas y más de 40 heridos. Los hechos involucraron tanto zonas residenciales de la capital, Beirut, como diversos puntos estratégicos y poblados ubicados en la zona sur del territorio libanés.
Impacto en el sector costero de Beirut
Uno de los episodios más devastadores ocurrió en Ramlet al Baida, una zona costera del sector occidental de la capital libanesa. Un bombardeo aéreo en esta ubicación resultó en la muerte de 12 ciudadanos y dejó a otros 28 lesionados. El centro de operaciones de emergencias del Ministerio de Salud ha ratificado la gravedad de este incidente, que afectó a un área frecuentada habitualmente por civiles.
Por otro lado, la periferia sur de Beirut, conocida como Dahiye, fue blanco de una ofensiva de gran escala. El Ejército israelí manifestó haber atacado lo que calificó como «10 cuarteles generales terroristas» pertenecientes a Hezbolá en ese barrio meridional.
Entre los objetivos señalados por las fuerzas israelíes se encontraban oficinas de inteligencia y el centro de mando de la unidad de élite Radwan, brazo especializado del grupo chií, además de otros núcleos de dirección vinculados a la organización. Tras estas detonaciones en la capital, se reportaron de forma preliminar al menos 17 heridos.
Hostilidades en el sur y zonas periféricas
La ofensiva no se limitó a la capital. En el municipio de Aramun, localizado a unos 20 kilómetros al sur de Beirut, el impacto de proyectiles segó la vida de cinco personas y causó heridas a siete más. Simultáneamente, cerca de la frontera con Israel, en la localidad de Barish, se registró un ataque que dejó tres víctimas fatales y varios heridos de diversa consideración.
En otro incidente confirmado en Deir Intar, un dron israelí interceptó un vehículo, provocando la muerte inmediata de la persona que se encontraba en su interior. Asimismo, la localidad de Arki, situada a escasos 15 kilómetros de Sidón —la tercera ciudad más importante del país—, sufrió un bombardeo que elevó las cifras de mortalidad con nueve fallecidos y siete heridos adicionales.
Contexto de la escalada regional
Este incremento de la violencia se enmarca en un conflicto creciente entre Israel y Hezbolá, caracterizado por un aumento en la frecuencia y alcance de los bombardeos sobre suelo libanés. La milicia libanesa ha justificado sus acciones como represalias ante sucesos previos, incluyendo el asesinato del líder supremo iraní Alí Jamenei.
Dichas operaciones se encuadran también en la campaña de retaliación impulsada desde Teherán tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. El intercambio de fuego en diversas partes del sur del país ha sido persistente, especialmente en las áreas colindantes con la frontera israelí.
El balance de las autoridades muestra un patrón de víctimas que incluye tanto a civiles como a combatientes, sumado a la destrucción sistemática de infraestructuras residenciales y vehículos privados. La tendencia creciente de mortalidad sugiere un impacto devastador para la población civil libanesa en apenas dos semanas de ofensiva.
Advertencias del Gobierno de Israel
Ante este panorama, el gobierno de Israel ha reiterado sus amenazas de expandir las acciones militares. El ministro de Defensa, Israel Katz, señaló públicamente que las fuerzas armadas deben estar listas para ampliar las operaciones en Líbano con el fin de garantizar la seguridad en el norte de su territorio.
«Prometimos paz y seguridad a las comunidades del norte y eso es exactamente lo que haremos»
Katz enfatizó que el objetivo primordial es restaurar el orden para los residentes israelíes fronterizos. Mientras tanto, los organismos de emergencia en Líbano advierten que la capacidad hospitalaria y de rescate se encuentra al límite debido a la multiplicidad de ataques y al constante desplazamiento de familias que huyen de las zonas de mayor riesgo.
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