En un movimiento clave para el fortalecimiento de los vínculos comerciales, las administraciones de Colombia y Venezuela han formalizado la puesta en marcha de la Zona Franca Permanente Especial Agroindustrial Refinorte. Este recinto estratégico se localizará en el municipio de El Zulia, situado en el departamento de Norte de Santander, marcando un hito en la integración económica de la región.
Esta iniciativa se distingue por ser la primera zona franca con un enfoque binacional entre ambas naciones. Su implementación responde a una planificación macro que busca potenciar la productividad y el crecimiento económico en el cordón fronterizo, facilitando el intercambio de bienes y servicios bajo condiciones especiales.
La confirmación de este proyecto tuvo lugar durante el desarrollo de una agenda oficial en Caracas, encabezada por la ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Marcela Morales Rojas. La funcionaria destacó que esta medida es fundamental para la normalización de la actividad productiva entre los dos países vecinos.
De acuerdo con la visión planteada por la ministra, la prioridad es modificar la estructura económica actual de la frontera. Con esto, se pretende abrir nuevos horizontes para las poblaciones residentes, quienes han soportado durante años las consecuencias del aislamiento y la falta de inversión formal.
Históricamente, esta franja territorial ha lidiado con el ausentismo del Estado, la clausura de los pasos fronterizos legales y la proliferación de actividades comerciales informales. La creación de este espacio busca revertir dicha tendencia mediante la legalidad y el fomento industrial.

Respecto a los alcances sociales de la medida, Diana Marcela Morales Rojas manifestó durante las sesiones de trabajo bilaterales:
“La idea es que estas regiones históricamente golpeadas puedan convertirse en territorios de desarrollo, con empleo, inversión y oportunidades reales para sus habitantes”
Un motor para la productividad fronteriza
La denominada zona franca Refinorte ha sido concebida como un núcleo de atracción para capitales nacionales y extranjeros. Su estructura permitirá optimizar las operaciones agroindustriales, de logística y de comercialización que fluyen entre las dos naciones.
Técnicamente, este espacio operará como un área donde las organizaciones gozarán de incentivos aduaneros y tributarios, diseñados específicamente para agilizar la manufactura y el flujo de mercancías. La meta es aprovechar el punto geográfico privilegiado para integrar las cadenas de producción que existen a ambos lados del límite internacional.
Las proyecciones del Ministerio de Comercio de Colombia indican que este proyecto tendrá los siguientes beneficios directos:
- Fomento de planes agroindustriales en la zona de influencia.
- Facilitación de la actividad comercial binacional entre compañías de ambos países.
- Atracción de capitales privados hacia los sectores productivos estratégicos.
- Creación de puestos de trabajo formales en el departamento de Norte de Santander.
Dada la vocación productiva de la región, centrada en la ganadería y la agricultura, se espera que Refinorte sirva como plataforma para procesar materias primas y generar productos con valor añadido. Asimismo, se contempla que este sea el primer escalón hacia una Zona Económica Binacional, consolidando un corredor de integración total.
Cumbres diplomáticas de alto nivel
El anuncio de la creación de la zona franca se dio tras una serie de diálogos en la capital venezolana. Por la parte local, participó la ministra de Comercio Exterior, Coromoto Godoy, junto a una delegación colombiana integrada por expertos de diversas carteras gubernamentales.
Los representantes de ambos países fueron recibidos por Delcy Rodríguez en el Palacio de Miraflores. En este encuentro se definieron las hojas de ruta para profundizar la cooperación y dinamizar las transacciones comerciales bilaterales.

Desde el inicio del mandato del presidente Gustavo Petro, el Estado colombiano ha priorizado la reapertura gradual de la frontera, intentando sanar la fractura diplomática que mantuvo los pasos fronterizos cerrados por un periodo prolongado.
Aunque las relaciones se normalizaron oficialmente en el año 2022 y el intercambio comercial ha mostrado signos de reactivación, las cifras actuales todavía se encuentran por debajo de los registros históricos alcanzados antes de las tensiones políticas.
Avances en aviación y turismo binacional
La agenda en Caracas también trajo noticias positivas para la conectividad. La compañía Avianca ratificó que implementará una segunda frecuencia diaria para la ruta que conecta a Bogotá con Caracas, lo que representa un incremento significativo en la oferta de transporte aéreo.
Este incremento en los vuelos, según la cartera de Comercio, facilitará que los usuarios que transitan por la capital colombiana accedan a una red más amplia de destinos globales, impulsando de paso el turismo corporativo y de recreación.

En paralelo, los equipos técnicos de ambos gobiernos exploraron mecanismos para promocionar el turismo compartido. Se discutió la creación de rutas de avistamiento de aves en ecosistemas transfronterizos y la promoción de trayectos históricos vinculados a la gesta independentista.
Entre estas propuestas sobresale la Ruta del Libertador, un proyecto que busca revalorizar el patrimonio histórico común para atraer a viajeros de todo el mundo y consolidar una oferta turística integrada en la región.
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