La escalada de violencia en el estrecho de Ormuz, que ha resultado en agresiones contra seis embarcaciones en fechas recientes, ha disparado las alarmas internacionales sobre la estabilidad del comercio de energía y bienes. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha reconocido oficialmente que la Armada estadounidense todavía no dispone de la capacidad operativa para realizar escoltas efectivas de los buques que atraviesan esta zona crítica bajo influencia de Irán.
Pese a esta limitación actual, el funcionario estadounidense proyectó que este mecanismo de defensa podría entrar en funcionamiento en un corto plazo, posiblemente para finales de este mes. Wright subrayó que el despliegue militar en la región tiene como objetivo central neutralizar las facultades de ataque de la República Islámica y desmantelar los soportes logísticos que facilitan estas agresiones. Por este estrecho circula aproximadamente el 25% del suministro global de crudo, además de volúmenes significativos de fertilizantes y gas natural licuado.
Un conflicto regional en expansión
La inestabilidad en este punto geográfico no es aislada. Se enmarca en un incremento de las hostilidades que se agudizaron tras la ofensiva militar sorpresiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. Como contrapartida, las fuerzas iraníes ejecutaron ataques en diversos puntos de Oriente Próximo, consolidando una situación de guerra regional que ha provocado una parálisis sustancial en el tránsito por el canal marítimo.
Ante la incertidumbre sobre la seguridad energética mundial, Chris Wright fue consultado sobre la viabilidad de iniciar patrullajes de escolta de manera inmediata. Su respuesta fue tajante al asegurar que
«no puede suceder ahora»
, aunque dejó abierta la posibilidad de que se ejecute
«relativamente pronto»
, con la expectativa de que se formalice antes de que concluya el mes en curso.
Contradicciones en la comunicación oficial
El panorama se volvió más confuso tras una publicación realizada por Wright en sus redes sociales dos días antes de estas declaraciones. En dicho mensaje, el secretario aseguraba que
«la Marina de los Estados Unidos escoltó con éxito a un petrolero a través del estrecho de Ormuz para garantizar que el petróleo siga fluyendo a los mercados mundiales»
. No obstante, esta afirmación fue desmentida rápidamente por Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, lo que llevó al funcionario a borrar el posteo pocos minutos después.
Leavitt aclaró que la protección directa de embarcaciones es una de las estrategias que el gobierno tiene sobre la mesa.
“Por supuesto, esa es una opción que el presidente ha dicho que utilizará sin duda alguna si es necesario, en el momento oportuno”
, precisó la portavoz, haciendo eco de la postura del mandatario Donald Trump respecto a la defensa de los intereses de su nación en el área.
Cuatro días después de iniciar la ofensiva contra Irán, el presidente Donald Trump presentó una hoja de ruta con medidas para salvaguardar la libertad de navegación en el Golfo Pérsico. Dentro de este plan, la intervención de la Armada para acompañar a petroleros y cargueros se mantiene como una alternativa que depende directamente de cómo evolucionen las amenazas y los eventos en el terreno. Actualmente, el estrecho de Ormuz, pilar de la economía global, enfrenta desafíos de seguridad sin precedentes mientras las potencias evalúan sus tácticas de protección.
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