En una jornada marcada por un fuerte despliegue policial, las autoridades de Bolivia lograron la detención de Sebastián Marset el pasado viernes 13 de marzo de 2026. El ciudadano uruguayo, quien es señalado como un peligroso narcotraficante y buscado por cargos de homicidio, fue localizado en el departamento de Santa Cruz.
Este arresto se produjo en la misma localidad donde Marset había logrado eludir a la justicia previamente en julio de 2023. En aquella ocasión, el sospechoso consiguió escapar junto a su familia, manteniéndose en la clandestinidad hasta su reciente captura por parte de las fuerzas de seguridad bolivianas.
Vínculos criminales y métodos de lavado en Colombia
Tras conocerse la noticia, el mandatario de Colombia, Gustavo Petro, utilizó sus redes sociales para exponer la presunta influencia de Marset en el territorio colombiano y sus sofisticados métodos para ocultar el origen ilícito de sus activos.

El jefe de Estado fue enfático al describir cómo la organización criminal utilizaba instituciones de carácter espiritual para sus operaciones financieras. A través de la plataforma X, Petro sostuvo que:
“Sebastián Marset lavaba sus dólares de la cocaína con una iglesia evangélica y sus cruces financieros se escondían con transferencias religiosas”
Además de las transacciones religiosas, el presidente detalló un esquema de blanqueo que involucraba la industria del entretenimiento. Según la información proporcionada por Petro, el detenido coordinaba presentaciones de músicos provenientes de Medellín en la ciudad de Miami. La táctica consistía en contratar al artista por un año completo de presentaciones, permitiendo que la organización gestionara la boletería.
“Los recintos se llenaban de gente que entraba gratis pero en las cuentas aparecían como compradores de boletas”, explicó el presidente, señalando cómo inflaban las ventas de entradas para legalizar el dinero del narcotráfico.
Graves acusaciones sobre complots y el caso Pecci
A pesar de que el presidente Petro afirmó haber emitido órdenes para la captura de Marset en Colombia, reconoció que el arresto no se concretó en su país, elogiando la efectividad del operativo boliviano. No obstante, las declaraciones más fuertes se centraron en planes de magnicidio y crímenes internacionales.

“Dije que era él, Sebastián Marset, quien pagaba por asesinar al presidente de Colombia por su lucha contra los narcos, pero si lo hicieron los bolivianos”
El mandatario también vinculó directamente al uruguayo con otros eventos de alto impacto regional y global:
“(…) es el que probablemente asesinó al fiscal Pecci en Cartagena, es él el que incide en la fiscalía general de Colombia con sus socios colombianos, el que se articula en la gran junta del narcotráfico que residía en Dubai”
Críticas a la Fiscalía y al sistema judicial
Gustavo Petro aprovechó el escenario para lanzar duras críticas a la gestión de la Fiscalía General de la Nación durante el periodo de Francisco Barbosa. Según el presidente, la institución habría sido vulnerada por las operaciones de Marset, afirmando que el criminal:
“puso a su servicio la fiscalía de Barbosa y escribió oscuras páginas adicionales a la larga historia de convivencia de fiscales y mafias en Colombia, historia escrita por héroes y heroínas de la fiscalía asesinados por las mafias incluso con bendición desde arriba”
En un tono de autocrítica, el presidente admitió ante la opinión pública que no ha logrado erradicar la corrupción en la justicia. “Quise una fiscalía independiente de la politica, una fiscalía justa, pero me equivoqué y ante el pueblo de Colombia lo confieso, siguen haciendo transacciones de justicia por votos,sigue el cartel de la toga como nunca”, manifestó.
Finalmente, se mencionó el historial de Marset con la justicia de Estados Unidos, de donde salió sin condenas de largo plazo. El presidente recordó que el sospechoso “Pasó por la cárcel de EEUU y salió ileso como todos afirmando que jamás entraría cocaína a EEUU pero ahora lo hacen en todo el mundo, excepto en EEUU (sic)”.
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