Los principales indicadores de las bolsas europeas registraron nuevos descensos al cierre de este viernes, consolidando así su segunda semana consecutiva de resultados negativos. Este escenario se debe principalmente a la agudización del conflicto geopolítico en Oriente Medio y al retorno de las preocupaciones por la inflación a escala global. En este contexto, el índice de referencia STOXX 600 experimentó un retroceso del 0,5 %, con las plazas regionales operando mayoritariamente en terreno negativo.
El desempeño del mercado estuvo fuertemente condicionado por los sectores industrial y minero, los cuales sufrieron caídas del 1,8 % y 3,3 %, respectivamente. Estas cifras se vieron influenciadas por el abaratamiento de metales como el oro, el cobre y la plata. Dentro del panel de cotizaciones, empresas como Siemens Energy reportaron desplomes del 5,7 %, mientras que Rolls-Royce bajó un 5,3 %. Por el contrario, el sector de la energía logró destacarse con un incremento aproximado del 5 %.
Escalada bélica e impacto en la política monetaria
La inestabilidad en los mercados financieros coincide con el recrudecimiento de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ya se extiende por cerca de catorce días. El escenario se tornó más complejo tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien advirtió que la nación norteamericana golpearía a Irán
“muy duro durante la próxima semana”
. Esta postura ha llevado a los inversionistas a prepararse para una confrontación prolongada, ajustando a la par sus proyecciones sobre los tipos de interés.
Actualmente, el mercado ya contempla una posible subida de 25 puntos básicos en las tasas por parte del Banco Central Europeo (BCE) antes de que finalice el año, asignando una probabilidad del 75 % a un incremento adicional de la misma magnitud. Esta realidad supone un cambio drástico frente a las previsiones de inicios de año, cuando se esperaba un ciclo de flexibilización monetaria.
En cuanto a las materias primas, el precio del petróleo registró un alza de cerca del 1 %, impulsado por el bloqueo preventivo del estrecho de Ormuz. El barril de crudo Brent se situó cerca de los 102 dólares. Mientras las energéticas europeas celebraron su mejor semana, la banca retrocedió un 1,2 %, afectando especialmente a entidades como HSBC y Standard Chartered, cuyos recortes mensuales superan el 15 % debido a su exposición al conflicto iraní.
Desempeño por capitales europeas
En el Reino Unido, el FTSE 100 de Londres cerró con una pérdida del 0,43 %, situándose en 10.261,15 puntos. La plaza británica se vio afectada no solo por el crudo, sino por datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) que muestran un estancamiento del PIB en enero, con un sector servicios sin crecimiento y una industria que bajó un 0,1 %. Compañías mineras como Fresnillo (-6,17 %) y Antofagasta (-5,53 %) encabezaron las bajas, frente a los avances de Metlen (3,43 %) y Tesco (2,82 %).

Por su parte, la bolsa de Milán vio caer su índice FTSE MIB un 0,31 % hasta las 44.316,92 unidades. A pesar del dinamismo de firmas energéticas como Eni (2,69 %) y Saipem (2,46 %), el sector del lujo y automotriz sufrió; Stellantis bajó un 4,37 % y Brunello Cucinelli cedió un 2,44 %. El volumen de transacciones en la capital italiana alcanzó los 3.709 millones de euros.
En Fráncfort, el índice DAX 40 finalizó la sesión con una baja del 0,60 %, ubicándose en 23.447,29 puntos. El mercado alemán mostró alta sensibilidad a las amenazas de Irán contra infraestructuras energéticas del Golfo. En el plano corporativo, Zalando subió un 6,9 % tras reportar resultados sólidos, contrastando con las caídas de Volkswagen (-3,1 %) y Daimler Truck (-2,4 %). Además, el bono soberano alemán a diez años rozó el 3 % de rentabilidad, alcanzando niveles no vistos desde finales de 2023.

La bolsa de París no fue la excepción, con el CAC-40 retrocediendo un 0,91 % diario y acumulando una pérdida semanal del 1,67 %. Los mayores descensos fueron para LVMH (-4,30 %) y ArcelorMittal (-4,28 %), mientras que TotalEnergies logró una ganancia del 2,74 % gracias a la cotización del petróleo.
Situación en España y proyecciones macroeconómicas
El selectivo español IBEX 35 terminó la jornada con un descenso del 0,47 %, cerrando en 17.059,3 puntos. Aunque logró mantenerse sobre el nivel psicológico de los 17.000, acumula un retroceso anual del 1,44 %. En el mercado de divisas, el euro cedió un 0,6 % ante la fortaleza del billete verde, cotizando en 1,1442 dólares, su nivel más bajo desde el mes de julio.
Finalmente, en el ámbito político-militar, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que Irán carece de capacidad defensiva ante los ataques coordinados de Israel y Estados Unidos. Desde la perspectiva analítica, Manuel Pinto de XTB advirtió sobre posibles paralelismos con la crisis de 2008 en el sector del crédito privado. En datos macro, España reportó una inflación estable del 2,3 % en febrero, mientras que el crecimiento del PIB de EE.UU. para el cierre de 2025 se situó en un modesto 0,7 % anual, por debajo de lo esperado.
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