No data was found

Impacto de la guerra en el agro: Análisis de Iván Ordoñez

En un escenario internacional marcado por la volatilidad, la guerra en Medio Oriente está ejerciendo una presión considerable sobre el precio del petróleo. Este fenómeno impacta de forma directa en los costos operativos del sector agropecuario, elevando los valores del combustible y los fertilizantes. Ante esta situación, el economista Iván Ordoñez planteó una visión cautelosa sobre si el resultado final de esta crisis será favorable para el campo.

Durante un análisis exhaustivo, el especialista detalló cómo las fluctuaciones en los mercados globales han transformado el valor de activos fundamentales para la agricultura y la ganadería. A pesar de que se ha observado un incremento en el precio de los granos, el alza paralela de los costos de producción genera dudas sobre la rentabilidad real.

“Esto, a priori, es una mala noticia para el productor”

, sentenció Ordoñez al evaluar la balanza comercial del sector.

El experto señaló que en las semanas recientes se ha producido un giro drástico en la estrategia de los fondos de inversión a nivel mundial, realizando un intercambio de posiciones que alteró la lógica de precios de las materias primas. Como resultado de estos movimientos financieros, el valor del petróleo prácticamente se duplicó en el lapso de un mes, lo que empujó el precio de los fertilizantes hacia arriba en aproximadamente un 30%.

Desfase entre costos y precios de venta

En este entorno, mientras los insumos básicos se encarecen, otros derivados como las oleínas han perdido valor. Por el contrario, las empresas vinculadas a la producción de fertilizantes han visto subir sus acciones debido al incremento del gas, que es la materia prima esencial para los compuestos nitrogenados. Ordoñez advirtió que el mercado ya descuenta que estos costos se trasladarán íntegramente al agricultor. Aunque la soja experimentó una subida de entre el 10% y el 15%, este incremento es insuficiente comparado con el salto de los insumos.

La presión sobre los márgenes de ganancia es especialmente crítica en Estados Unidos, donde los productores inician su campaña de siembra con un gasoil y fertilizantes sumamente costosos, sin que el valor de los granos compense tal inversión.

“A priori, esto es una mala noticia para el productor agropecuario global, sobre todo el norteamericano”

, subrayó el economista.

El panorama para la región y la logística

Para el caso de países del sur, la situación presenta matices debido a que la cosecha ocurre en plena etapa de incrementos. No obstante, los gastos logísticos se disparan por el encarecimiento del gasoil, insumo vital para el funcionamiento de las máquinas cosechadoras y el transporte terrestre hacia los puertos y centros de acopio.

Ordoñez explicó que la correlación directa entre los precios de Chicago y los mercados locales se ha debilitado. Factores como la disputa comercial entre China y Estados Unidos y las políticas arancelarias han fragmentado el mercado. Con una producción brasileña que alcanza las 150 millones de toneladas de soja y una argentina de 50 millones, el especialista afirmó: “No va a acompañar tanto la suba del precio de los granos a la suba de los costos”.

Ordoñez se refirió también al avance del uso de drones en el sector y auguró que eso se multiplicará por veinte en algunos años

Captura – IVÁN ORDOÑEZ – Infobae en Vivo

Al ser consultado sobre la percepción de bonanza para el campo en tiempos de guerra, el economista fue tajante al señalar la importancia de la relación insumo-producto.

“El productor que administra bien su cartera lo que mira es la relación insumo-producto. Y acá lo que pasó es que el insumo está subiendo mucho más rápido que el producto. Entonces, la relación se desmejora”

. Según su análisis, aunque la soja suba en términos nominales, el costo operativo lo hace con mayor velocidad, dejando al productor en una situación neutra o incluso de pérdida.

Recaudación fiscal y el mercado de la carne

A diferencia de los productores, el Estado se perfila como un beneficiario directo de esta coyuntura. Iván Ordoñez sostuvo que el Gobierno verá una mejora automática en la recaudación impositiva y en el ingreso de divisas, dado que el país es exportador neto tanto de granos como de combustibles. Las retenciones y otros tributos impulsarán las arcas públicas, mientras que el sector petrolero encontrará un contexto propicio para la inversión.

Sin embargo, el consumidor final enfrentará el lado negativo con el inminente aumento de los combustibles. En cuanto al mercado cárnico, el economista indicó que la carne sigue su propia dinámica cíclica.

“En el mundo ya venimos de un ciclo de alrededor de uno o dos años de precios altísimos, que creo que se va a mantener durante al menos dos o tres años más”

, vaticinó.

Tecnología y el futuro de la producción

Respecto al futuro inmediato, Ordoñez calificó el actual salto de precios como especulativo, ya que los fundamentos técnicos de la cosecha sugieren una tendencia a la baja debido a los altos rendimientos esperados en Estados Unidos y Brasil. En este contexto de incertidumbre, el productor debe decidir estratégicamente si retener o vender su grano, jugándose su capital de trabajo para las próximas campañas.

Finalmente, el análisis destacó la irrupción tecnológica en el agro. Iván Ordoñez resaltó el papel de los drones, que han pasado de ser herramientas de fotografía a potentes máquinas capaces de cargar 100 kilos para siembra de pasturas, trigo o cebada.

  • Un dron especializado tiene un costo de 40.000 dólares.
  • Un equipo tradicional de tractor y sembradora puede superar los 200.000 dólares.
  • Una sola persona puede coordinar el trabajo de hasta 20 unidades de forma simultánea.

Actualmente, existen cerca de 800 drones operando en el sector agropecuario local, pero se proyecta que esta cifra se multiplique por 20 en los próximos tres o cuatro años. Esta tecnología no solo abarata costos de siembra, sino que ya se utiliza para el arreo de ganado y la detección temprana de enfermedades mediante algoritmos avanzados, transformando definitivamente la fisonomía de la producción rural.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER