En una reciente comunicación telefónica, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, entabló un diálogo con su homólogo de Turquía, Hakan Fidan, para desmentir categóricamente que su nación haya lanzado proyectiles hacia suelo turco. Esta aclaración surge tras el reporte de la OTAN sobre la interceptación de un segundo misil en el espacio aéreo turco el pasado lunes.
La conversación se produjo luego de que el Ministerio de Defensa de Turquía informara que las baterías antiaéreas de la OTAN neutralizaron un artefacto balístico que supuestamente provenía de territorio iraní. Este incidente representa el segundo evento de este tipo en un lapso inferior a una semana, lo que motivó a Araqchi a asegurar formalmente que Teherán no tiene intenciones de atacar a su vecino, según datos proporcionados por la cancillería iraní.
Investigación militar conjunta
Como resultado de este acercamiento diplomático, ambas naciones pactaron la conformación de un grupo conjunto de expertos militares. El objetivo de este equipo técnico será
«examinar a fondo las recientes denuncias lo antes posible»
, de conformidad con las directrices previamente establecidas por los presidentes de ambos estados, según detalló el ministerio.
Durante el intercambio, Araqchi enfatizó la necesidad de que la región se mantenga en alerta frente a las maniobras de Israel. El funcionario denunció la existencia de «conspiraciones del régimen sionista para destruir las relaciones amistosas de Irán con los países de la región», intentando desvincular a su país de las actuales tensiones fronterizas.
Por su parte, Hakan Fidan fue enfático al señalar que cualquier violación a la soberanía del espacio aéreo turco resulta «inaceptable». De acuerdo con información de la agencia turca Anatolia, el ministro subrayó que Ankara implementará
«todas las medidas necesarias»
para proteger su territorio frente a este tipo de incursiones militares.
Este suceso no es un hecho aislado; es la segunda ocasión en la que la OTAN actúa contra un misil balístico que cruzaba el cielo turco. El antecedente más cercano se registró en la provincia de Hatay el pasado 4 de marzo, situación que ya había provocado un contacto de alto nivel previo entre ambos cancilleres.
Intervención de los mandatarios
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, también intervino el lunes pasado mediante una llamada con su par turco, Recep Tayyip Erdogan. El líder iraní rechazó la responsabilidad de los ataques, atribuyéndolos a una supuesta estrategia de Estados Unidos para «sembrar la discordia» entre Irán y naciones aliadas como Turquía, a la cual calificó como un país «amistoso y hermano».
Ante estas declaraciones, el presidente Erdogan manifestó que su país «jamás ha pensado en enfrentarse a Irán» y defendió la importancia del diálogo. El mandatario turco recalcó que
«en este momento, más que nunca, las puertas de la diplomacia deben estar abiertas»
.
Finalmente, los diplomáticos revisaron las secuelas de la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, la cual ha generado una escalada de respuestas militares en la región. En el marco de esta llamada, el ministro turco felicitó a Araqchi por el nombramiento del ayatolá Mojtaba Jamenei como líder supremo, tras el deceso de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido al inicio de la citada ofensiva bélica.
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