La Asamblea Nacional del Ecuador evidencia una marcada desigualdad en la participación de sus legisladores en el Pleno. Las estadísticas del propio sistema de Datos Parlamentarios revelan que al menos el 14% de los asambleístas apenas intervinieron una o dos veces en las sesiones realizadas desde el inicio del actual periodo legislativo, el 14 de mayo de 2025.
Algunos legisladores superan las 25 participaciones. Otros 20 asambleístas registran intervenciones mínimas o esporádicas en las 75 sesiones del Pleno realizadas hasta ahora, lo que abre cuestionamientos sobre el equilibrio en el uso de la palabra y la dinámica interna de la presidencia del Legislativo.
Intervenciones mínimas en casi diez meses de legislatura
Uno de los casos que llamó la atención es el del asambleísta más joven del actual periodo, Dominique Serrano, de la bancada oficialista Acción Democrática Nacional (ADN). Su voz se escuchó por primera vez el 22 de octubre de 2025, durante una sesión virtual del Pleno.
En esa ocasión pidió la palabra para fijar posición en el primer debate del proyecto de Ley para la Reactivación de la Economía a través del Fortalecimiento de la Vinculación del Sector Económico Productivo con la Educación. Su intervención duró cerca de cuatro minutos y fue objeto de críticas porque aparentemente leyó el texto completo de su exposición. Sin embargo, el pronunciamiento le permitió dejar de ser el único legislador de su bancada que no había intervenido desde la posesión de la Asamblea.
El caso de Serrano no es aislado. Otros cuatro legisladores de distintas tendencias políticas registran apenas una intervención en alguna de las sesiones del Pleno. Entre ellos figuran:
- Lenin Daniel Barreto Zambrano, integrante de la Comisión de Garantías Constitucionales.
- Dina Maribel Farinango Quilumbaquín, miembro de la Comisión de la Niñez.
- Luis Fernando Jácome Mejía, parte de la Comisión de Educación.
- Elizabeth Juliette Vega Segura, miembro de la Comisión de Trabajo.
- Dominique Elian Serrano Molina, integrante de la Comisión de Transparencia.
Los casos de los legisladores que intervinieron una sola vez
Cada caso responde a contextos distintos. Luis Jácome, por ejemplo, intervino apenas dos minutos el 26 de mayo de 2025 para proponer a la legisladora Rosa Cecilia Baltazar como presidenta de la Comisión de Educación para el periodo 2025-2027, solicitando luego que el Pleno proceda a la votación.
La asambleísta Elizabeth Vega, de 22 años, participó una sola vez el 8 de octubre de 2025 durante el primer debate del Proyecto de Ley Orgánica de la Industria Audiovisual. Su intervención consistió básicamente en la lectura de los objetivos y beneficios de la normativa, manifestando su respaldo al proyecto.
Algo similar ocurre con Dina Farinango, cuya única participación se registró el 19 de agosto de 2025 durante el primer debate del Proyecto de Ley Orgánica para garantizar los derechos y promover el empoderamiento de las mujeres rurales. Según los registros oficiales, utilizó los diez minutos completos que permite el reglamento.
Asimismo, en el caso de Lenin Barreto, su intervención ocurrió el 21 de julio de 2025, cuando se refirió a los cuestionados contratos eléctricos con las empresas Progen y ATM suscritos por el Gobierno de Daniel Noboa en medio de la crisis energética de 2024.
Una gestión legislativa con escasa presencia en el debate
El panorama es aún más llamativo en otro grupo de 15 asambleístas que, tras más de 290 días de actividad parlamentaria, registran apenas dos intervenciones.
Entre ellos constan:
- Marcos Humberto Alvarado Espinel (Revolución Ciudadana)
- Diana Patricia Blacio Carrión (ADN)
- Lizardo Manuel Casanova Montesino (Revolución Ciudadana)
- Edmundo Jorge Cerda Tapuy (exPachakutik)
- Victoria Tatiana Desintonio Malavé (Revolución Ciudadana)
- Sandra Elizabeth Figueroa Aguilar (Revolución Ciudadana)
- Sade Rashel Fritschi Naranjo (ADN)
- Anelisse Josebeth Jaramillo Rodríguez (ADN)
- María del Cisne Molina Coro (ADN)
- José Fernando Nantipia Chumpi (exPachakutik)
- Niels Anthonez Olsen Peet (ADN)
- Mónica Estefanía Palacios Zambrano (Revolución Ciudadana)
- Marjorie Lorena Rosado Sánchez (ADN)
- Johnny Enrique Terán Barragán (PSC)
- Alex Fabricio Toapanta Jami (Pachakutik)
Algunos de estos nombres han estado involucrados en reconfiguraciones políticas internas.
Fernando Nantipia, por ejemplo, integró el grupo de seis legisladores que, en un inicio, respaldó las iniciativas del Gobierno en la Asamblea Nacional. Ese acercamiento al oficialismo derivó en su expulsión de Pachakutik el 16 de septiembre de 2025.
Posteriormente, tras el paro indígena que se prolongó durante un mes en Imbabura, ese bloque comenzó a fracturarse. Manuel Choro —junto con Carmen Tiupul y Cecilia Baltazar— dejó de apoyar al Ejecutivo en el Legislativo. En contraste, el asambleísta Edmundo Cerda se mantiene alineado con las posiciones del Gobierno.
Los legisladores que dominan el debate
En el extremo opuesto, existe un grupo reducido de asambleístas que concentra gran parte de las intervenciones. El inicio del periodo legislativo estuvo marcado por el predominio de la bancada oficialista ADN y sus aliados, que durante los primeros meses desplazaron a los bloques de Revolución Ciudadana (RC) y Partido Social Cristiano (PSC) en el uso de la palabra.
Con el paso del tiempo, el presidente de la Asamblea, Niels Olsen, intenta ampliar la participación durante los debates. Aun así, varios legisladores sostienen que el acceso al micrófono sigue siendo desigual. Uno de los reclamos más recientes provino de la asambleísta Verónica Iñiguez, quien aseguró que no se le permitió intervenir durante el segundo y definitivo debate de la Ley de Minería y Energía.
Este contexto alimenta críticas desde distintos sectores políticos. Incluso un análisis difundido por Radio Pichincha sostiene que, en varias ocasiones, la Asamblea funcionó como una “caja de resonancia” del presidente Daniel Noboa, especialmente cuando el oficialismo impulsa resoluciones de respaldo al Ejecutivo.
Las estadísticas legislativas ubican al socialcristiano Alfredo Serrano como el parlamentario con mayor número de intervenciones en el Pleno.
Los legisladores con más de 25 participaciones son:
- Alfredo Serrano Valladares (PSC)
- Andrés Castillo Maldonado (ADN)
- Adrián Castro Piedra (ADN)
- Ana Belén Tapia Vallejo (ADN)
- Diana Jácome Silva (ADN)
- Inés Alarcón Bueno (ADN)
En el séptimo lugar aparece Viviana Veloz, quien, pese a haber dejado la coordinación de la bancada de Revolución Ciudadana, continúa siendo una de las principales voceras del bloque. Su presencia es constante en debates legislativos, ruedas de prensa y procesos políticos relevantes, como el juicio político contra el expresidente del Consejo de la Judicatura, Mario Godoy, que terminó censurado por el Parlamento.
Olsen otorga la palabra mayormente a sus coidearios
Las diferencias en el número de intervenciones no siempre se explican únicamente por la iniciativa de cada legislador. Desde la bancada de Revolución Ciudadana sostienen que la presidencia del Legislativo mantiene un manejo selectivo de la palabra, favoreciendo a los legisladores cercanos al oficialismo, especialmente en debates sensibles para el Gobierno.
Una crítica similar fue planteada por Mariana Yumbay, una de las representantes del reducido bloque de Pachakutik. La legisladora afirmó que a ella y a sus compañeros Alex Toapanta y Dina Farinango se les niega sistemáticamente la posibilidad de intervenir.
El reclamo surgió durante la discusión del informe de primer debate del Proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, cuando la discusión terminó girando en torno a la presunta represión militar contra manifestantes durante las protestas registradas en Imbabura.
Radio Pichincha