La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) ha emitido una grave alerta este sábado sobre la preocupante situación humanitaria en Líbano. Según la entidad, aproximadamente una cuarta parte de los habitantes del país se encuentran actualmente bajo órdenes de evacuación dictadas tras las recientes incursiones de las fuerzas israelíes. Esta situación ha provocado que cientos de miles de ciudadanos se vean forzados a dejar sus viviendas para pernoctar en las calles o dentro de vehículos particulares, mientras enfrentan una carencia crítica de servicios de salud, agua potable y suministros de primera necesidad.
Jeremy Ristord, quien se desempeña como coordinador general de MSF en territorio libanés, puntualizó la magnitud de la crisis:
«Cientos de miles de personas, alrededor del 25% de la población libanesa, se encuentran actualmente bajo órdenes de evacuación»
. El representante explicó que las directrices de salida emitidas desde el pasado jueves en los suburbios meridionales de Beirut, la capital, han afectado una zona de altísima densidad poblacional, comparable en dimensiones territoriales a la isla de Manhattan. Ristord añadió que
«en pocas horas, unas 400.000 personas tuvieron que huir ante la posibilidad de bombardeos inminentes»
.
La escasez de refugios adecuados ha dejado a una parte considerable de los desplazados sin más opción que la intemperie. El coordinador de la organización humanitaria resaltó la desesperación de las familias que han tenido que movilizarse con extrema urgencia ante el avance de las incursiones.
«En muchas partes de Líbano, la gente está durmiendo en coches porque no hay ningún otro lugar adonde ir»
, lamentó Ristord al describir el escenario generado por las acciones militares.
Respuesta humanitaria en zonas críticas
Frente a este panorama, los equipos de Médicos Sin Fronteras han intensificado sus labores de auxilio en puntos estratégicos como el valle de la Becá, la región de Chouf y la capital. Hasta el momento, la organización ha gestionado la entrega de:
- Más de 350.000 litros de agua potable.
- Cerca de siete toneladas de insumos básicos para la población desplazada, incluyendo menores y adultos mayores.
- Despliegue de clínicas móviles para brindar atención médica urgente a quienes carecen de acceso a servicios sanitarios.
No obstante, la operatividad de la ayuda se ve amenazada porque los propios trabajadores de MSF son víctimas directas de la crisis, especialmente en el sur del país y en los suburbios de Beirut. Ristord relató que algunos colaboradores tuvieron que buscar resguardo y permanecieron bloqueados durante horas en rutas saturadas de tráfico durante los procesos de evacuación, mientras que otros han decidido quedarse en sus comunidades sufriendo de forma directa la devastación y los intensos bombardeos a su alrededor.
Este incremento en las hostilidades ocurre tras un intervalo de 15 meses de un alto el fuego que, en la práctica, no consiguió detener por completo las agresiones en la zona. La precariedad de la población civil continúa en aumento, superando la capacidad de respuesta inmediata de los organismos de socorro.
Para concluir, Jeremy Ristord advirtió sobre el dilema humano que enfrentan los civiles:
«Las familias vuelven a enfrentarse a decisiones imposibles: abandonar sus hogares o quedarse bajo la amenaza constante»
. El coordinador enfatizó que las necesidades humanitarias en Líbano crecen a una velocidad alarmante mientras persistan los desplazamientos y la ofensiva militar.
Fuente: Fuente